Impensadamente el clima de libertad de trabajo de los periodistas que cubren las actividades de la Legislatura porteña ha cambiado con una serie de trabas, en particular para los movileros, los que ocasionalmente concurren para determinadas sesiones. Días pasados, uno de ellos, tuvo que realizar una carrera de obstáculos para acceder a una reunión de […]
Impensadamente el clima de libertad de trabajo de los periodistas que cubren las actividades de la Legislatura porteña ha cambiado con una serie de trabas, en particular para los movileros, los que ocasionalmente concurren para determinadas sesiones.
Días pasados, uno de ellos, tuvo que realizar una carrera de obstáculos para acceder a una reunión de comisión. Las trabas por parte de los hombres de seguridad fueron múltiples, todos ellos aducían cumplir órdenes del director de Seguridad, Marcelo Rochetti. Ante esta realidad, el periodista pidió una entrevista con Rochetti, pero le dijeron que era imposible porque estaba abocado a otras tareas.
Cabe recordar que Rochetti fue en su momento cuestionado por legisladores de la oposición, por haber representado legalmente a Rafael Di Zeo, ex jefe de la barrabrava boquense, y que inicialmente iba a defender a otro barrrabrava, pero de River, Alan Schlenker, aunque finalmente desistió por las repercusiones internas que podría tener en el ámbito legislativo. Los obstáculos se evidencian de forma más palpable durante las audiencias públicas. Es de esperar que se facilite el trabajo a todos los medios periodísticos.