Luego de la polémica generada en torno a la decisión de mandar a sus casas a las mujeres mayores de 60 años y los hombres mayores de 65, la Jefatura de Gobierno rectificó su postura.
Finalmente el gobierno de Macri decidió no rescindir los contratos de los trabajadores contratados mayores de 60 años en la Ciudad, aunque aclaró que sólo quedan confirmados hasta fin de año. O sea, les quedan apenas dos meses de permanencia en el cargo.
Así se decidió luego de la polémica surgida en torno al tema, agitada por diputados del kirchnerismo y algún o alguna otra de otro sector, al cabo de la cual la Jefatura de Gobierno emitió un comunicado en el que informó que los vínculos firmados en 2005 y 2007, durante las gestiones de Aníbal Ibarra y Jorge Telerman continúan "hasta la fecha de vencimiento", que es el 31 diciembre próximo.
Paralelamente, la administración porteña "suministrará todas las herramientas necesarias para ayudar a los trabajadores que estén en condiciones de jubilarse a cumplimentar con los trámites correspondientes".
Unos 500 empleados serían alcanzados por la medida, aunque el gobierno porteño deslizó que unos 290 tienen entre 65 y 87 años y están en condiciones de jubilarse.
Según se informó, el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Diego Santilli, recibió esta semana a algunos de los afectados por la medida, tras lo cual salió a aclarar que no era intención del gobierno rescindir esos contratos y culpó de la situación a una circular mal redactada.
“ Lo que circuló fue una nota enviada a las diferentes áreas para que se informe sobre las personas en edad de jubilarse para conocer de esa manera si estén en condiciones o no, y analizar la mejor manera de resolver la situación", señaló el diputado, que aclaró que "no se va a echar a nadie. La única forma de rescindir contratos es mediante un decreto, y no a través de una nota administrativa".
Desde la otra vereda fogoneó el tema –entre otros- la diputada Gabriela Cerruti, quien tras conocerse la decisión salió a sostener que en realidad había dado el gobierno macrista “marcha atrás con la decisión de echar a los contratados mayores de 60 y 65 años", lo cual representa “un triunfo de los empleados y de la posibilidad de hacer pública su voz".
Por su parte, el titular del bloque K de la Legislatura porteña, Diego Kravetz, habló de “ensayos” de parte del PRO, y le endilgó estar “practicando en materia de gestión”.
“Tenemos iniciativas para ofrecerle, desinteresadamente, en todas las áreas del Gobierno. Desde el bloque Frente para la Victoria estamos muy contentos por todos los trabajadores que han logrado preservar sus fuentes de trabajo", deslizó con ironía Kravetz.