Un colega se enojó mucho. Comenzó a patear la puerta que une Pasos Perdidos (Diputados) y el Senado. El tema es que las puertas continúan cerradas y muchos periodistas que tienen (y tenemos) que cubrir la labor de ambas cámaras tienen serias dificultades para trabajar. A esto se le suma el excesivo pedido de credenciales […]
Un colega se enojó mucho. Comenzó a patear la puerta que une Pasos Perdidos (Diputados) y el Senado. El tema es que las puertas continúan cerradas y muchos periodistas que tienen (y tenemos) que cubrir la labor de ambas cámaras tienen serias dificultades para trabajar. A esto se le suma el excesivo pedido de credenciales diferenciadas para cada sesión en el Senado y que en cada oportunidad cambia la oficina en la cual hay que pedir las mismas. Si se quiere acercar la labor del Congreso a la sociedad, ¿no sería bueno facilitar la tarea de los periodistas?