Este miércoles a partir del mediodía, la Cámara baja sesionará en forma especial para aprobar el proyecto del kirchnerismo para declarar de utilidad pública las empresas aéreas y luego expropiarlas. Así el Estado argentino se haría cargo de los activos y pasivos de Aerolíneas Argentinas. Esto es rechazado por la oposición.
Aerolíneas Argentinas y Austral comenzarán a volar su primer tramo hacia el Estado nacional, abandonando la orbita del grupo español Marsans. Será en el marco de una sesión especial convocada por el oficialismo en Diputados para las 10, pero comenzará a las 11.
El bloque que conduce el santafesino Agustín Rossi se dispone a aprobar este miércoles la expropiación de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral.
La sesión especial tiene por objeto evitarle al oficialismo tener que lograr mayorías especiales para habilitar el tratamiento sobre tablas del tema, algo que si se tratara de una sesión ordinaria debería conseguir obligatoriamente.
El dictamen correspondiente fue alcanzado el último jueves en el marco de un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Legislación General, al cabo de cuatro horas de discusión.
Según expresó el titular del bloque oficialista, quien ha sido junto a Mariano West y otros diputados del oficialismo autor del proyecto que encontro dictamen, el Estado va a pagar cero peso por Argentinas y Austral.
Señaló Agustín Rossi que es negociable el 30 por ciento de los aviones que actualmente están en “leasing”, y remarcó que "otros pasivos pueden ser cancelados una vez que se ponga en marcha la empresa".
Con respecto a las posiciones, estaba todo muy dividido en las formas porque en la raíz ambos –oficialismo y oposición- coinciden en la necesidad de expropiación.
Según el titular de la Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones, el diputado kirchnerista Mariano West, "la expropiación es la mejor solución” para el caso de Aerolíneas Argentinas, por cuanto "no genera trastornos en el servicio que brinda la empresa".
“No podemos cerrar la empresa y dejar deuda impaga, porque ese sería el peor de los mundos", puntualizó el diputado bonaerense. Para West, “crear una compañía nueva llevaría meses" y traería muchos "trastornos".
Según informó West, las deudas de las líneas aéreas "se pagarán con lo generado por la propia actividad" de las aerolíneas. Recordó, asimismo, que "la mayor parte del pasivo es con el Estado" (Afip, Banco Nación y trabajadores).
"Vamos a pagar cero peso por Aerolíneas", afirmó el diputado kirchnerista Alejandro Rossi.
Pero desde la oposición estuvieron firmes denunciando convivencia entre el Grupo Marsans y el Gobierno. En este sentido, el macrista Esteban Bullrich, también miembro de la Bicameral, afirmó que "aún no sabemos cómo se gastaron los $1.100 millones que el Gobierno puso en la empresa ni qué parámetros utilizaron para hacer esas inversiones".
"El supuesto enojo entre el gobierno y Marsans es puro teatro, acá no hay buenos ni malos como nos quieren hacer creer. No olvidemos que Marsans fue el mayor aportante a la campaña de Cristina", disparó Bullrich.
Por su parte, el legislador radical Rubén Lanceta puso la mira contra el secretario de Transporte Ricardo Jaime por la "falta de control" y aseguró que "todos los argentinos vamos a pagar la deuda de Marsans, quienes fueron amigos del Gobierno. Porque expropiando activos y pasivos, vamos a comprar acciones que serán embargadas al salir de Argentina".
En tanto, el diputado aliado al kirchnerismo Ariel Basteiro dijo que "lo contenido en el proyecto oficial es lo necesario para lograr lo que se intentó hacer a través del llamado salvataje".
La Coalición Cívica, a través del diputado Juan Carlos Morán, se pronunció en contra de declarar a las acciones como de utilidad pública, según el artículo 1 del proyecto oficial.