La única alternativa que tenía el proyecto vetado por la Presidenta para ser reflotado en el Congreso naufragó en el recinto al no reunir los votos suficientes.
La insistencia legislativa para dejar vigente la Ley de Glaciares aprobada recientemente por el Congreso de la Nación, pero vetada hace diez días por la presidenta Cristina Fernández, no alcanzó para revalidar la norma.
Si bien el intento de ratificar la ley reunió una cantidad de votos positivos, no fueron los suficientes como para llevar nuevamente la ley al recinto. El resultado fue de 107 votos positivos contra 90 en contra, cuando debió haber alcanzado las tres cuartas partes.
El intento fue promovido por los diputados Miguel Bonasso y Eduardo Macaluse, pero al no plegarse la mayoría kirchnerista a la movida -obedeciendo obvias directivas presidenciales- el intento no prosperó.
De todos modos, quienes promueven la vigencia de la norma vetada no se darán por vencidos. El titular de la Comisión de Medio Ambiente, Miguel Bonasso, adelantó que en la próxima sesión ordinaria insistirá con la Ley de Glaciares, convencido de que "hay que preservar los recursos hídricos".
Desde el oficialismo se argumentó la postura contraria a tratar el proyecto en que esperarán a la conformación de una comisión de legisladores con gobernadores y dirigentes de la zona cordillerana, de donde surgirá un nuevo proyecto de ley que buscarán refrendar en un marco de consenso.
"El veto está vigente y hay más de un año para ser rechazado o ratificado. Cometer esta premura sin que haya tenido la discusión necesaria es una decisión que este bloque no comparte, por lo tanto, no vamos a votar el apartamiento del reglamento", explicó Agustín Rossi, titular de la bancada oficialista.