Quieren reconocer a la capital provincial germen de las autonomías federales organizadas y como tal, que sea sede de los actos celebratorios en cada aniversario.
El diputado socialista Miguel Barrios presentó un proyecto de ley en la Cámara baja en homenaje a la ciudad fundada hace 435 ańos y pidió que también sea nominada oficialmente como Capital Nacional de las Convenciones Constituyentes.
El legislador santafesino quiere que se declare a la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz “cuna de la Constitución Nacional y Capital Nacional de las Convenciones Constituyentes”. Además, propuso designarla como “lugar oficial de los actos celebratorios de los aniversarios de la Constitución nacional”.
La capital provincial santafesina fue considerada “Cuna de la Constitución Nacional”, a partir de la sanción de la primera constitución Argentina en 1853, trascendental hecho histórico que rige la organización de nuestra sociedad hasta hoy.
La fundación de la ciudad de Santa Fe ocurrió un domingo 15 de noviembre de 1573. Se situó originalmente en la barranca occidental del río de los Quiloazas, hoy río San Javier: "Fundo y asiento y nombro esta ciudad de Santa Fe, en esta provincia de calchines y mocoretás", dijo Juan de Garay, el fundador, que 7 ańos después refundara Buenos Aires.
En 1651, el Cabildo resuelve el traslado de la ciudad a unos 70 kilómetros más al sur, en la confluencia de los ríos Paraná y Salado. Los malones, el aislamiento, las crecientes, apuran a tomar esta determinación. El traslado duró 10 ańos y el 3 de abril de 1660 ya había autoridades en el nuevo sitio, llamado el "Pago de la Vera Cruz".
El 23 de julio de 1818, Estanislao López asume la gobernación de la provincia. Con el devenir del tiempo, crecía el ansia de autonomía, que llegó en el ańo 1819 con la primera Constitución provincial. La misma es legitimada por López en su función de gobernador, reconociendo una Sala de Representantes como Poder Legislativo provincial, siendo entonces Santa Fe la primera provincia argentina que se dio su propia Constitución, organizando los poderes del Estado y reconociendo los derechos de los habitantes.
Barrios recuerda en sus fundamentos que “desde su función de gobernador, López fomentó pactos y acuerdos que sentaron las bases de las autonomías federales organizadas y protegidas por el Estado Nacional, a fin de unificarlas, viéndose la necesidad de promulgar una Constitución Nacional”. Finalmente, luego de 30 ańos de enfrentamientos entre unitarios y federales, se convocó al Congreso General Constituyente de 1853. La tradición constituyente de Santa Fe se refrendó con las reformas de 1957 y con la más reciente de 1994, que “acentuó con espíritu federal la participación de las provincias y municipalidades, y tuvo la característica de ser aprobada con el voto unánime de todos los convencionales”, destacó Barrios.