Luego de confirmar que recibió una amenaza de muerte vía telefónica, el gobernador bonaerense advirtió que "nada va a amedrentarme ni me va a hacer claudicar en el compromiso que tengo con la gente”.
Daniel Scioli advirtió que "nada va a amedrentarme ni me va a hacer claudicar en el compromiso que tengo con la gente”.
El mandatario vinculó la intimidación a sus políticas sobre seguridad por lo que especuló que el llamado podría ser de narcos o bien de policías que “se resisten al cambio".
“Queremos ir a fondo con este tema”, dijo el mandatario sobre los operativos antidrogas y señaló que “hay que alentar a los buenos policías y separar a los malos. Pueden ser que las amenazas vengan de esos sectores”.
Scioli explicó que “recibí este mensaje con la amenaza concreta que me iban a matar. Fueron agresiones verbales a mi persona y es la primera que recibo desde que soy gobernador. Vamos a ir muy a fondo, acá hay una decisión clave que yo tomé desde el primer día. Podemos convivir con el delito o combatirlo, yo elegí el segundo camino y el único mensaje que escucho es que la gente quiere vivir más tranquila”.
El lunes, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, aseguró que el gobernador recibió una “amenaza de muerte” a través de un llamado a la gobernación confirmando así un rumor que cobró fuerza en los últimos días, y que las especulaciones oficiales lo ataban a los operativos contra el narcotráfico, el principal caballito de batalla de la administración bonaerense y a la interna policial que estalló tras el secuestro de Bergara.
El titular de la cartera de Seguridad no descartó que haya una relación directa entre el llamado amenazante y las derivaciones del secuestro del empresario, en el que subyace una verdadera interna policial con al menos cuatro efectivos de la bonaerense presos por la presunta participación en el hecho.