El proyecto del senador radical Luis Naidenoff establece que “es derecho de toda persona proveniente de un pueblo originario a comunicarse en su idioma en forma oral o escrita, sin restricciones en el ámbito público o privado, en todas sus actividades sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas y en cualquier otro ámbito o actividad”.
A lo largo de las últimas décadas varios países de América Latina han sido fuertemente sacudidos por la emergencia de movimientos sociales de pueblos originarios. Las demandas de dichos movimientos han sido abundantes y de diferente tipo, pero en términos generales, se han orientado a la creación y consolidación de un espacio cultural idóneo para el desarrollo de sus identidades.
Es dentro de este marco, que el senador radical Luis Naidenoff presentó un proyecto para que se profundice el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios, en especial en lo relativo a la protección, recuperación, preservación, promoción y desarrollo de los idiomas originarios, lo que redundará en la concretización de otros derechos culturales y colectivos.
La iniciativa crea el Instituto Nacional de Idiomas Originarios con el objeto de promover la recuperación, preservación, promoción, desarrollo y protección de los idiomas originarios que se hablan en el territorio nacional y asesorar a los órganos del Estado nacional y las provincias para articular políticas públicas.
En afán de recuperar las raíces, el proyecto establece que “es derecho de toda persona proveniente de un pueblo originario a comunicarse en su idioma en forma oral o escrita, sin restricciones en el ámbito público o privado, en todas sus actividades sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas y en cualquier otro ámbito o actividad”.