La Ciudad de Buenos Aires no estará exenta de las consecuencias de la crisis mundial económica. Sobre el tema opinan legisladores de distintos sectores políticos.
Por César Montenegro
Como consecuencia directa de la crisis económica global, el FMI pronosticó que el
crecimiento mundial caerá hasta un 0,5% este año -la tasa más baja registrada desde la Segunda Guerra Mundial-, mientras que la OIT estimó que en 2009 podrían sumarse 50 millones de desempleados nuevos a nivel mundial. Este contexto, determinado por una conjunción de factores y su poder destructivo, ha sumido a Japón, Alemania, Inglaterra, Italia, EE.UU. y España, en un nivel de recesión desconocido desde hace 70 años.
Mientras que en la Argentina los datos van reflejando la desaceleración económica que preveían los analistas: en el tercer trimestre de 2008 la actividad registró un crecimiento del 6,5% interanual, en tanto para el presente año apunta a apenas un nivel que rondará entre el 1,5 y el 3 por ciento. Esta tendencia se observó más claramente en relación con el segundo trimestre de 2008: el PBI creció un 1,3% en términos desestacionalizados, la menor tasa desde el primer trimestre de 2003, cuando comenzó la recuperación tras cinco años recesivos.
Al respecto, cabe destacar que luego de un crecimiento del PBI cercano al 9% en 2007 -que completó cinco años de alto crecimiento consecutivo-, para 2009 el Presupuesto nacional contempla una pauta del 4%, aunque el Palacio de Hacienda comenzó a trabajar con una hipótesis del 3%, que para muchos es un “techo”.
De hecho, la volatilidad de los escenarios que manejan los funcionarios es bastante similar a la de los analistas privados, que barajan horizontes que van desde un crecimiento del 2,5% hasta una caída del 2% en los casos más drásticos.
Para conocer cual será el impacto de la crisis financiera global en la Ciudad de Buenos Aires, Parlamentario consultó a los legisladores porteños, Alvaro González (PRO), Diego Kravetz (FpV), Aníbal Ibarra (Diálogo por Buenos Aires), Sergio Abrevaya (CC) y Patricia Walsh (Izquierda Unida).
Impacto sobre la Reina
El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura, Alvaro González, sostuvo que “la recesión en el mundo es una cuestión importante, ojalá la Argentina esté blindada; aunque no creo que lo esté ante los problemas que acosan a las principales potencias, es decir los problemas que hoy tienen Europa y Estados Unidos y que parece que se esparcen por todo el mundo”.
“No se puede entender que a las 72 horas que asumió Barack Obama se hubieran producido 16 mil despidos en un día. En noviembre y diciembre también hubo una ola de despidos en Estados Unidos”, afirmó González como para remarcar su preocupación ante una posible expansión de la crisis mundial.
En cuanto a nivel local expresó que “el Ministerio de Trabajo de la Nación sostiene que gracias a su intervención se evitaron 200.000 despidos”, recuerda y remarca la puja existente entre la CGT y la Unión Industrial Argentina sobre el nivel del salario.
González cree que “estamos ante un momento complicado en el mundo y creo que la Argentina, por más aislada que éste, no va a ser ajena”, para agregar que “si encima nosotros le sumamos que en la Argentina había un motor que dinamizaba la economía, que es el campo, y el campo hoy tiene, aparte de los conflictos económicos que provocaron la fuerte disputa que mantiene con el Gobierno nacional, problemas climáticos serios como es la sequía, por la que están declarando zona de emergencia vastos territorios de la República Argentina y en algunos zonas de desastre, es indudable que tendremos coletazos de la crisis internacional fronteras adentro”.
“El Presupuesto que nosotros aprobamos en la Legislatura, que en realidad es un cálculo de ingresos y de gastos, es decir cómo van a funcionar los ingresos a lo largo del año, hoy por hoy, es de irresponsables poder asegurar que están garantizados todas y cada una de las pautas que seriamente el Gobierno presentó como posibles, porque la profundidad de la crisis parece no terminar nunca, porque la crisis económica que decían que era como la U que había caído y que había rebotado hacia arriba, parece que se habría transformado en una L porque perdura en el tiempo”.
¿La Ciudad puede afrontar una situación de crisis?
- La Ciudad tiene una parte importantísima de sus ingresos, el 70%, ligado a las actividades cíclicas de la economía, como es la recaudación de Ingresos Brutos, y si nosotros vemos cómo se compone el nivel de ingresos de la Ciudad, que poco más del 60% de los mismos están atados a los Ingresos Brutos y si la actividad económica en la Ciudad se restringe o tiende a mermar, lógicamente que esa merma repercutirá en los ingresos, lo que hay que ver o tener claro cuán profunda llegará a ser la crisis en la Argentina. Si nosotros escuchamos al Gobierno nacional y nos guiamos por las pautas que expresan, pareciera que Argentina está blindada a esa crisis, que no nos afectará, que hay una serie de medidas de políticas activas que van a tender a que la actividad económica continúe, no con el nivel de crecimiento de otros años, pero por lo menos con una pauta de crecimiento del 3 o 4% por año; si esas pautas se cumplieran, parecería que la Ciudad no tendría problemas, ahora si el nivel de la crisis perfora las previsiones tomadas por el Gobierno nacional y se llega a niveles parecidos al tiempo de la pre-recesión o a la recesión, yo creo se tendrá que dar una retracción en el nivel de los ingresos, lo cual provocará que al menos se prenda una luz amarilla y habrá que empezar a mirar, con mucha precaución, cómo se invierte cada peso en la Ciudad.
Por su parte el presidente de la bancada del Frente para la Victoria, Diego Kravetz, manifestó que “la crisis financiera internacional tendrá injerencia, obviamente en todos lados, incluyendo la Ciudad de Buenos Ares, ya que en el país hay un proceso de desaceleración económica que hasta acá viene enfrentando muy bien el Gobierno nacional pero, como de la crisis mundial aún no sabe cuál es el fondo, posiblemente también la desaceleración llegue en algún aspecto a la Ciudad de Buenos Aires y para eso hay que estar preparados, aunque hasta ahora no hubo un sólo anuncio de Macri respecto a las precauciones a tomar, todavía tenemos expectativas de que Macri más allá de ir a Davos, se dé cuenta de que la Ciudad necesita medidas puntuales propias, más allá de aumentar los impuestos que permitan paliar la crisis.
¿Piensa que Macri no ha tomado aún medidas concretas?
- Macri está tomando medidas equivocadas. Hasta acá lo que ha hecho es una política económica totalmente ortodoxa, donde no hay un rol activo del Estado por lo cual si la crisis mundial se agudiza y le pega un coletazo más profundo a la Argentina, lo que no tendremos serán herramientas para contenerla, en ese sentido me parece que es una deuda de Macri, que no puede estar esperando todo el tiempo lo que hagan los demás, tiene que asumir una iniciativa rápida que permita afrontar crisis venideras”, sostuvo, tajante, el titular del bloque K.
En tanto el ex jefe de Gobierno y actual legislador, Aníbal Ibarra, fue contundente al señalar que “la Ciudad hubiera estado mejor preparada sino se hubiera liquidado el fondo anticíclico como lo hizo Telerman con el acuerdo con Macri”. El fondo anticíclico estaba previsto para épocas de crisis como ésta; “y en el acuerdo Telerman-Macri, se comieron todos los euros y los dólares que había y no sólo no los incrementaron porque tendrían que haber seguido incrementado, sino los despilfarraron, en un mes se los patinaron todo”.
¿Cree que la crisis financiera internacional alcanzará a la Ciudad?
- Básicamente habrá una caída de la actividad económica nacional. Por lo tanto caerá la recaudación, no estará nunca cerca, siquiera de la crisis ocurrida en el período 2001/2002, pero se sentirá; las herramientas que tiene Macri, son las decisiones políticas que tiene que tomar, priorizar obras, reducir gastos innecesarios del Estado, pero hasta ahora viene ampliando el gasto corriente, no tiene fondo anticíclico y lo único que piensa es emitir bonos para tratar de paliar la situación, cuando es al revés lo que exactamente hay que hacer; no endeudarse en este contexto, sino lo que hay que hacer es reducir gastos innecesarios, priorizar obras y ser cauteloso con los gastos; pero ahora el coletazo no será ni por lejos similar a la crisis del 2001/2002 que allí sí fue casi una crisis terminal”.
“La crisis internacional no sólo va a afectar a Buenos Aires, si no va a afectar a todo el país”, fue la respuesta tajante del vicepresidente del bloque de la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya, para agregar que “la verdad es que no podemos dimensionar cuán de profunda pueden llegar a ser sus efectos, aunque creo que el Gobierno de la Ciudad tenga las herramientas necesarias para afrontar las consecuencias financieras que puedan venir” afirmó el legislador.
“Por ello hicimos las previsiones necesarias al discutir el Presupuesto, aunque se pueden sufrir algunos coletazos, hay un colchón como para afrontar las consecuencias de la crisis financiera que indudablemente afectará la actividad económica, pero el Gobierno tiene las herramientas necesarias para enfrentar el cimbronazo”, afirmó el legislador.
“Si bien no se cuenta con fondos anticíclicos, la Ciudad de Buenos Aires puede soportarla”, acotó.
Abrevaya subrayó luego que “lo que está previendo el oficialismo es un posible freno en el crecimiento, que podría llegar a tener una caída de hasta un 30 por ciento, respecto a noviembre y diciembre de 2008, lo que significaría una importante desaceleración en la economía, que es lo que alarma al Gobierno de la Ciudad”.
Parlamentario también requirió la posición de Patricia Walsh (Nueva Izquierda), sobre las consecuencias de la crisis financiera mundial en la economía porteña. Sin medias tintas, la legisladora refutó directamente a Macri, quien desde la cumbre de Davos había afirmado que “aislándonos se pierden miles de empleos”. Al respecto dijo que “la realidad lo desmiente. Los miles de empleos se pierden justamente por no aislarnos del capitalismo mundial” y agregó a continuación que “es a causa de la dependencia hacia esos bancos y multinacionales que en el país y en la Ciudad estamos pagando los costos de la crisis internacional”.
“Por eso hay despidos, suspensiones y rebajas salariales”, acotó.
“Ante este cuadro recesivo, en el Presupuesto 2009, que también aprobó la Coalición Cívica, Macri redujo las partidas netas para empleo al récord histórico mínimo: apenas 0,31 por ciento”, recordó; “su propia gestión despide y precariza a los trabajadores del Estado porteño”, puntualizó la legisladora y finalizó sosteniendo que “lo que hace falta es una política opuesta por el vértice, destinada a preservar los puestos de trabajo y generar nuevos empleos”.