La senadora María Cristina Perceval descarta la posibilidad de pasar a un cargo ejecutivo y resalta la buena relación entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas.
La relación entre el Gobierno kirchnerista y las Fuerzas Armadas ha sido muy compleja desde el inicio. La reapertura de los juicios por los crímenes cometidos por la última dictadura militar, hizo que desde lo discursivo y desde la práctica siempre se miraran mutuamente de reojo.
En el Congreso, las relaciones fueron un poco más fluidas. En el caso particular del Senado, la responsable de todos los temas vinculados a la Defensa fue y es María Cristina Perceval, una senadora por Mendoza de estrecha relación con Cristina Kirchner. De hecho, su nombre suena permanentemente para reemplazar a la actual ministra de Defensa, Nilda Garré. Entrevistada por Parlamentario, Perceval anticipa los temas más importantes del año en lo que hace a su comisión y desmiente que vaya a ocupar un cargo en el Ejecutivo. Además, analiza la realidad de su provincia, Mendoza.
- ¿Cómo será la agenda de la Comisión de Defensa para este año?
- Tenemos algunos proyectos que hay que seguir trabajando como el de control de exportación e importación de armas, municiones y tecnologías sensitivas. Fue aprobado en el Senado y queda pendiente su aprobación en Diputados; es una norma importante, y aunque el Poder Ejecutivo está controlando el comercio exterior de armas y materiales sensitivos, darle la fortaleza de una ley es muy importante. También presentamos el año pasado un proyecto para crear la figura del Defensor de las Fuerzas Armadas en el ámbito de la Defensoría del Pueblo, que es un proyecto de mi autoría. Tanto en la Unión Europea como en muchos países de América Latina, tienen esta figura. Y al mismo tiempo, creo que nos queda un gran tema que ha sido debatido una y otra vez en los últimos seis años, que es la ley de obtención de medios para la defensa o de producción de armas.
- En el caso de la Defensoría de las Fuerzas Armadas, ¿ésta sería para los integrantes de las Fuerzas o para que el resto de la ciudadanía pueda hacer reclamos sobre abusos, por ejemplo?
- Para que puedan ejercer reclamos los integrantes del sistema de defensa en su conjunto, que no está sólo conformado por ciudadanos militares sino también por civiles que actúan, como funcionarios.
- Se habla mucho de que usted podría llegar en algún momento a reemplazar a Nilda Garré en el Ministerio de Defensa. ¿Le interesa esta posibilidad?
- Se ha hablado tantas veces de este tema, que yo digo que ya es una noticia vieja, además de inexacta. Soy senadora hasta el 10 de diciembre de este año. La ministra de Defensa es Nilda Garré. Sé que cada tanto surge el rumor, cuando no hay noticias más importantes.
- ¿Cómo es su relación con Nilda Garré?
- Excelente, no solamente en términos institucionales. Como prueba de esta excelente relación institucional me remito a cómo construimos entre el Ministerio, el Senado de la Nación y la Cámara de Diputados, el nuevo sistema de Justicia Militar, que fue aprobado en el Senado por amplísima mayoría y que tuvo un trabajo conjunto de dos años. En lo institucional, es una relación fluida y correcta. En lo personal, con Nilda Garré tenemos una amistad afectuosa y de muchos años.
- ¿Se imagina en un Ministerio cuando termine su mandato?
- Mi certeza es que hasta el 10 de diciembre soy senadora nacional por la provincia de Mendoza.
- ¿Y qué pasa después?
- Después le cuento, no sé… queda una amplia franja de tiempo.
- ¿Le interesa la reelección?
- No estoy pensando en eso.
- ¿Y en qué está pensando?
- En que hasta el 10 de diciembre soy senadora.
Enemigo público
- ¿Cómo está la relación entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas?
- Creo que es una relación madura, armónica y lúcida. Madura, porque la sociedad, el Poder Ejecutivo, el Parlamento y las Fuerzas Armadas entendieron la necesidad de redefinir el sistema de la defensa y asumir las nuevas configuraciones que tienen los escenarios de conflicto, pre-conflicto y post-conflicto. Hablo de conflictos internacionales, que no necesariamente son los tradicionales. Creo que no solamente se ha ido adecuando la legislación para estos nuevos escenarios, sino también se incorporaron a la gestión mecanismos realmente innovadores y muy necesarios para que la defensa pase a ser una política pública y no el lugar donde no se hace nada.
- ¿Eso significa que ya la relación no es tan tirante?
- Hoy hay un trabajo conjunto y compartido, que es muy favorable. Y sobre todo está en la agenda la necesidad de consolidar la profesionalización de nuestras Fuerzas Armadas, en la prevención de conflictos regionales. Creo que no hay hostilidad. Puede haber habido alguna situación en sectores minoritarios de intentar evitar el avance de los juicios por delitos de lesa humanidad. Pero esto no habla de una contradicción entre los militares y el Poder Ejecutivo, que tiene que velar por la plena vigencia de los derechos humanos y la aplicación de las leyes que existen y debemos respetar. Si por algo se caracterizan los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas es que son muy respetuosos de las normas, también de las que tuvieron que ver con los delitos de lesa humanidad de la dictadura militar.
La interna mendocina
- ¿Cómo ve el panorama político en su provincia de Mendoza?
- Mendoza está viviendo la consolidación de su Gobierno provincial, en un momento en que la crisis impacta diferencialmente sobre nuestras economías regionales. A nuestros productores les han suspendido varias ventas que estaban programadas y a eso se le suma que hemos tenido granizo y piedras que han afectado a importantes cultivos como duraznos y damascos. El Poder Ejecutivo de la provincia ha reaccionado en articulación con el Gobierno nacional, para generar instrumentos que disminuyan los altísimos costos y pérdidas que han tenido los productores de nuestra economía regional.
- Los mendocinos reclaman mucho por el tema de la inseguridad…
- Creo que ése sigue siendo un tema inexcusable, de un abordaje no superficial y tampoco unilateral, sino del conjunto social e institucional. Es un tema complejo y profundo. Pero éste es un Gobierno consolidándose en su plan de acción.
- Lo que llega a Buenos Aires es que el Gobierno de (Celso) Jaque no está cumpliendo con la buena expectativa con la que asumió en su momento.
- A mí no me corresponde hacerme eco de ese comentario, sino ponerme a disposición del gobernador y de todos los mendocinos para resolver los intensos temas de la provincia. Algunos de larga data y otros que aparecen en estos escenarios de crisis financiera y económica internacional
- ¿Cómo influye el factor “Cobos” en todo esto?
- El hecho de tener en Mendoza al vicepresidente de la Nación -que ha tomado la decisión de conformar un espacio opositor- tiene una presencia indiscutible y frecuente en la provincia. Así que están divertidos los cafés y los debates políticos.