El fraude en las próximas elecciones legislativas está en el centro de la polémica y la oposición impulsa la boleta única como solución. El oficialismo se opone a realizar cambios. Hay debate pero fuera del Congreso que volverá a la actividad el 1º de marzo.
Sin sesiones extraordinarias, la principal actividad que atañe a los legisladores nacionales son las futuras alianzas electorales para las próximas elecciones legislativas.
En este contexto, la oposición presentó un proyecto de ley para modificar el Código Electoral e implantar la boleta única.
Esta iniciativa fue rechazada por el oficialismo y comenzó un arduo debate. En un medio televisivo, el jefe del bloque de diputados nacionales del PRO, Federico Pinedo, y diputado -apoderado nacional del PJ-, Jorge Landau, debatieron sin encontrar un punto en común.
Pinedo defendió la boleta única y aseguró que será un sistema que ofrecerá seguridad a los electores y a los partidos políticos, después de tantos casos en los que se denunciaron fraudes.
En tanto, Landau afirmó que para solucionar los problemas que elección a elección se denuncian -como el fraude o la desaparición de boletas del cuarto oscuro- habría que focalizar sobre cuestiones como la inmensa proliferación de partidos políticos.
“Cambiar todo el sistema de emisión de voto simplemente porque se roben boletas del cuarto oscuro me parece una enormidad”, dijo Landau.
Por su parte, Pinedo negó que cambiar el sistema sea una enormidad y consideró que “lo que sí es una enormidad es que se roben las boletas, lo cual es una cosa masiva, organizada y sistemática que rompe el sistema democrático”.
El proyecto, redactado por el senador Samuel Cabanchik (ARI-Capital) y presentado el viernes último, fue firmado también por el jefe de bloque de la UCR, Ernesto Sanz, el socialista Rubén Giustiniani, y el juecista cordobés Carlos Rossi.
La boleta única se usa en casi todos los países y según sus impulsores, que la presentaron como parte de la "reforma política" que quieren impulsar, “tendría muchas ventajas”.