El Gobierno nacional quiere avanzar sobre el pago de la deuda, pero sin pasar por el Congreso, a pesar de la promesa que realizaron algunos funcionarios del Palacio de Hacienda.
El tema deuda vuelve a ser noticia en la economía argentina. A pesar del gran proceso de reestructuración de la misma que se desarrolló entre 2002 y 2005, la crisis internacional y las urgencias del Estado hacen que los vencimientos de la deuda sigan siendo motivo de la búsqueda de iniciativas o alternativas por parte del Poder Ejecutivo.
Si bien se había pensado que con la reestructuración finalizada en 2005 el capítulo deuda sería historia vieja en el país, la realidad demostró finalmente que eso no sería posible.
Es más, la deuda, lejos de lograrse el tan mentado “desendeudamiento” como tanto machacó el Gobierno nacional, lo que se ha visto es un incremento de la misma y la falta de soluciones concretas a incumplimientos que arrastra la Argentina desde el default decretado en diciembre de 2001.
En estos momentos, el Gobierno se encuentra trabajando en forma activa en el capítulo deuda y otra vez sin pasar por el Congreso.
Aquí tampoco se han cumplido las promesas que realizaron algunos funcionarios del Ejecutivo en su momento, cuando aseguraron que las iniciativas y conversaciones acerca del monto que debe el país sería motivo de consulta con los legisladores.
Y la falta de consulta con los legisladores se está dando en estos momentos, teniendo en cuenta que el Gobierno nacional ha lanzado la operación de canje de préstamos garantizados.
Esta operación ha sido calificada por fuentes del Ministerio de Economía como muy exitosa ya que se ha logrado, en el tramo local, casi el 100 por ciento de adhesión de los acreedores, abarcando un monto de aproximadamente unos 15.500 millones de pesos.
A la vez, se están ultimando los detalles para ampliar ese canje de los préstamos garantizados elegibles a los acreedores externos, por un monto que en ese tramo suma 8.000 millones de pesos.
En esa ampliación tampoco se han realizado las consultas respectivas del Poder Ejecutivo al Legislativo.
Pero a la vez, el Gobierno continúa trabajando en forma unilateral con la idea de normalizar la relación de la Argentina con el Club de París, foro acreedor al cual la Argentina le debe cerca de 7.000 millones de dólares.
“La iniciativa no está congelada, como algunos dicen. En realidad, continuamos en contacto con los distintos países. Lo que ocurre es que la situación externa es sumamente compleja y entonces eso complica predecir fechas y pasos para terminar con la negociación”, afirmó una importante fuente del Ministerio de Economía.
De todas maneras, en el propio Palacio de Hacienda se encargaron de aclarar que la idea de normalizar la deuda con el Club de París no contempla, bajo ningún aspecto, el pago cash como se formuló hace tres años al Fondo Monetario Internacional (FMI).