La polémica por el fin de la vida anticipado vuelve al Senado con la iniciativa de una senadora oficialista para establecer un “Testamento Vital Anticipado”. También hay un proyecto de ley de la senadora Adriana Bortolozzi que establece directamente la eutanasia.
Las controversias entorno a la eutanasia sigue instalada en el mudo. También se dio a conocer la situación de Alan Pérez, un hombre español de 41 años que permanece en coma hace 15 años en una clínica de Francia, y los familiares pidieron que se le retire la alimentación.
La familia argumentó que decidió dar a conocer su posición después del caso de Eluana, la joven italiana que los médicos le retiraron la alimentación, luego de estar en coma 17 años.
En la Argentina, la senadora chubutense Silvia Giusti, viene intentando impulsar el tratamiento de un proyecto de ley que prevé la creación de un testamento vital.
La legisladora oficialista quiere establecer, desde hace un año y medio, la figura de un “Testamento Vital Anticipando”, ya que considera que hay un enorme vacío legal en el país. El primer artículo del proyecto explica la esencia del mismo, y es el derecho que deben tener los pacientes a consentir o rehusar un tratamiento o práctica médica; el mismo se deberá aplicar a personas que padezcan una enfermedad irreversible, incurable y se encuentren en estado terminal.
Silvia Giusti explicó que este derecho, “se podrá ejercer por medio del testamento vital anticipado, para evitar de ese modo, que el tratamiento médico sea intrusivo o desproporcionado”.
La hermana del joven español afirmó que “Alan no vive, y eso no es vida”, además dijo que todos los que rechazan la idea de dejar de alimentar a su hermano para que muera "tendrían que visitarlo y ver el estado deplorable en que está".
Estas declaraciones –según la senadora- dejan entrever el sufrimiento que viven los familiares de los enfermos terminales, y en este sentido, Giusti manifestó que “es obligación del Estado evitar que, tanto médicos como familiares de pacientes terminales, sean condenados penalmente por el sólo hecho de complacer al enfermo”.
Asimismo, opinó que “no podemos permitir que en nuestro país haya una Eluana o un Alan, porque podemos evitarles los tratamientos prolongados, dolorosos y de altos costos, a través de este proyecto”.
La senadora dijo que “somos nosotros, como representantes de la sociedad, los responsables de legislar respecto al tema, creando un marco legal que regule la situación de aquellas personas que se encuentran en tal estado de sufrimiento”.
“La evolución de la legislación y jurisprudencia mundial demuestra que es necesario que nuestra legislación tome la iniciativa de abordar un tema que ha sido tradicionalmente tabú, por esta razón, es una buena oportunidad no dejar pasar más tiempo y tratar en el Congreso el proyecto”, concluyó Giusti.