El legislador de Recrear Esteban Bullrich ponderó el acuerdo entre Macri, Solá y De Narváez, aunque reclamó al ex gobernador bonaerense más críticas al kirchnerismo.
Por Pablo Winokur
La alianza entre Felipe Solá, Mauricio Macri y Francisco de Narváez sacudió el mapa político de la Argentina. Ahora quedaron claramente consolidados dos polos opositores de características diferenciales bien marcadas. El acuerdo fue celebrado en todas las filas del PRO, y uno de los que salió a defenderlo fue el diputado de Recrear Esteban Bullrich.
En entrevista con Parlamentario el legislador rescató la posibilidad de “simplificarle” las opciones a los votantes. Pese a que reconoció la existencia de internas, minimizó la diferencia entre las tres figuras y desafió a Felipe Solá a redoblar sus críticas al Gobierno K.
Además volvió a insistir con la necesidad de modificar el sistema electoral argentino y adecuarlo a las necesidades del siglo XXI. Bullrich advierte -además- que el Gobierno está escapando al debate del tema, porque no tiene una propuesta mejor.
- ¿Está satisfecho por la conformación del tridente Macri-Solá- De Narváez que acaban de sellar en un hotel céntrico?
- Obviamente como venimos trabajando hace mucho tiempo, creemos que es una muy buena noticia que se haya constituido este espacio. Sin duda es relevante.
- ¿Entonces lo considera positivo?
- Absolutamente... En la medida que nosotros sigamos trabajando para simplificarle la vida a los votantes estamos por un buen camino.
- ¿Por qué habla de simplificarle la vida al votante?
- Porque esta es una manera que tenemos de reducir las opciones que ese votante tiene. Y lo hacemos generando opciones reales; alternativas que se constituyan en un espacio capaz de gobernar alternativamente al oficialismo. Y este espacio se está consolidando a cada momento.
- Muchos advierten diferencias ideológicas entre los tres referentes. Especialmente pensando que Solá hasta hace unos meses era kirchnerista y defendía políticas opuestas a las que ustedes defienden. ¿No es esto una contradicción?
- Felipe Solá dejó el espacio kirchnerista, como lo hicieron muchos otros. Hubo mucha gente que apoyó y hoy está en la vereda contraria. Solá fue uno de los últimos, pero ha hecho ese camino y me parece que él ha expresado la vocación de constituirse en alternativa.
- ¿No debería haber mayor autocrítica para que esa vocación opositora sea más creíble?
- Yo espero que a partir de ahora comience a hacerla, porque sino se le va a hacer muy difícil convivir con nosotros que criticamos al Gobierno en muchas áreas. Nosotros no vamos a hacer oficialismo, sino oposición. Creo que Felipe esto lo tiene claro, y a partir de esto tendrá que oponerse con la misma fuerza que nosotros y sino él mismo se hubiera buscado otro espacio.
- Pese al acuerdo muchos hombres del PRO de la provincia de Buenos Aires siguen mirando de reojo a Francisco De Narváez. ¿No es esto una traba para avanzar?
- Es cierto que a veces puede haber algún tipo de roces, lo cual es lógico. Pero hay que tratar de destacar lo positivo de cada uno y hacer un esfuerzo generoso por construir esta alternativa. En todos los espacios, cuando la gente se va encontrando, se van generando roces. Sucede en el Gobierno y en las distintas posiciones opositoras. Esto surge por la naturaleza misma de la política. Ahora, lo importante es que podamos dejar estos roces de lado para poder construir algo más grande.
- Hablando de roces, seguramente aparecerán a la hora de definir el candidato presidencial de 2011. ¿Cómo lo van a resolver?
- Nosotros primero tenemos que resolver cómo se irán dando las candidaturas en 2009. Esa discusión misma va a ir generando las bases para la discusión de 2011. Lo importante ahora es construir el espacio, amalgamando intereses. Y que ese espacio sea capaz de ponerse por encima de las individualidades. Luego de esto, saldrá la candidatura presidencial de 2011.
- ¿Habló últimamente con Ricardo López Murphy?
- No, muy poco... El está trabajando junto con la Coalición Cívica y yo estoy, junto a los dirigentes que ganamos la interna, trabajando en el PRO.
- El PRO y el resto de la oposición propuso un cambio en el sistema electoral. ¿Qué opinión le merece?
- Creo que es una propuesta muy buena para terminar con uno de los principales flagelos e irregularidades que se dan en las elecciones, que es el robo de boletas. Pero el Gobierno ha salido en fila a ver cómo defiende algo absolutamente ilógico. Es absolutamente vox populi que este sistema resulta completamente irregular.
No digo que sea ilegal la elección de Cristina Kirchner, pero en una elección que sea más pareja que la del 2007, que puede ser la de 2009 o 2011, el impacto de unos votos robados puede ser mucho mayor que el que tuvieron antes. No podemos seguir votando en el siglo XXI como se votaba en el XIX.
- Algunos dicen que puede traer complicaciones hacer un cambio de sistema en este momento. ¿Qué pasaría por ejemplo si la gente fotografiara su voto con sus celulares? ¿No pondría eso en riesgo la legitimidad de la elección?
- Son cuestiones que con buena voluntad se pueden depurar y resolver. Nosotros lo que sugerimos al Gobierno es que en lugar de criticar hagan. Lo prometieron en 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007 y 2008. Viven prometiendo una reforma electoral que nunca se hace. Nosotros tenemos una propuesta arriba de la mesa, y no decimos que sea la mejor del mundo. Lo que pasa es que del otro lado no hay ideas, lo único que hacen es criticar las propuestas de la oposición. Ellos quieren terminar la discusión. Si tienen una idea mejor, que la pongan. Y si no, discutamos ésta.
- ¿Ustedes dicen qué es la mejor propuesta que hay en el momento?
- Creemos que es la mejor propuesta posible para cambiar a tan pocos días de la elección.