A medida que la línea de largada -de la carrera electoral- se apresta a dilucidar a los candidatos más potables, en particular en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, los referentes de las distintas fuerzas políticas están cruzados por una serie de relatos y de presiones para ubicar a tal o cual […]
A medida que la línea de largada -de la carrera electoral- se apresta a dilucidar a los candidatos más potables, en particular en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, los referentes de las distintas fuerzas políticas están cruzados por una serie de relatos y de presiones para ubicar a tal o cual dirigente.
Hay dos espacios políticos que concitan la atención de todos los espías. El primero, es del Comité de Campaña que funciona en la Quinta Presidencial de Olivos, donde aún no hay definición sobre quien llevará la camiseta número uno, tanto en la lista bonaerense como en la porteña. “No tenemos apuro, falta mucho todavía”, fue la escueta respuesta de uno de sus integrantes a un empinado legislador que intentó saber como viene la movida.
En tanto en las filas de la Coalición Cívica es cada vez mayor el operativo clamor para que Elisa “Lilita” Carrió sea quien encabece la nómina de diputados nacionales, eyectando de se lugar al economista Alfonso Prat Gay.
Fiel a su estilo le dijo a uno de sus operadores que “está dispuesta a todos los sacrificios necesarios”. Deducción: “tengo el sí en la boca”, que en caso de ser pronunciado no haría más que confirmar el anticipo de Parlamentario cuando puso en el ruedo electoral a Prat Gay.
Lo que sí ya decidió la fuerza es que el candidato a intendente en La Plata será Javier Moir Roig, hijo del histórico dirigente radical asesinado por Montoneros.