El sector se aleja del Gobierno y advierten fuerte caída y piden dólar más alto. Habla el vicepresidente de la UIA, Ignacio de Mendiguren.
La Unión Industrial Argentina (UIA) se empieza a alejar cada vez más de las decisiones y políticas que está adoptando el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y advirtió que la crisis ha comenzado a sentirse en todo el sector productivo, no sólo en el rubro fabril.
Así lo expresó José Ignacio de Mendiguren, vicepresidente de la UIA, quien enfatizó que si no se adoptan medidas para fomentar una fuerte inyección de liquidez y de créditos en la economía, la situación en pocos meses será mucho más grave.
- ¿Cómo observan la situación de la industria en este momento?
- Difícil, la situación empieza a estar difícil. Justamente, lo que se puede observar en este momento es una fuerte caída en distintos sectores. Sector automotriz, autopartes, textil, calzado, siderurgia... Pero quiero aclarar que esto no es de ahora, sino que comenzó el año pasado con la crisis del campo y se ha profundizado en los últimos meses como consecuencia de la crisis financiera internacional, la caída de la demanda en Brasil también.
- ¿Y qué puede pasar con todo el sector productivo en los próximos meses?
- Bueno, quiero aclarar que todo el sector productivo abarca lógicamente no sólo a la industria sino también al agro y a la construcción. Es decir, todo el sector productivo está entrando en una faceta sumamente complicada y esto se está golpeando directamente en el nivel de actividad del país, en la recaudación impositiva.
- ¿La raíz de esta crisis es solamente por la situación internacional?
- No, la crisis no responde sólo a la situación internacional, que indudablemente es muy difícil y complicada. Pero aquí tenemos problemas puntuales como el nivel de liquidez del mercado financiero, las tasas de interés son muy elevadas.
- ¿Pero no se anunciaron diversas medidas y planes para fomentar la financiación en el sector industrial y de consumo?
- En realidad la financiación en este momento no existe. Se secó la liquidez en la plaza y, además, la plata que se puede llegar a usar para financiar cuesta el doble de lo que costaba hace seis meses. En esto ha tenido una cierta influencia negativa la decisión sobre las AFJP.
- ¿No le preocupa ese rumbo que se ha adoptado?
- Sin dudas. Se va en el camino contrario a lo que está haciendo el mundo para mantener el nivel de actividad. La crisis ya es una dura realidad que está golpeando muy fuerte, y muchos países han decidido atacarla inyectando liquidez, buscando generar más recursos. Aquí se ha quitado liquidez, con lo cual se restringe todas las posibilidades de financiación, de crédito para recuperar la actividad económica.