La vicepresidenta primera de la Cámara baja, Patricia Vaca Narvaja, analizó el contexto político al iniciar las sesiones ordinarias. Pidió a la oposición debatir con responsabilidad.
Por Julio El Alí
Faltan casi ocho meses, pero las elecciones legislativas ya se palpitan en el Congreso nacional. Esto marca la tendencia que, al iniciarse la actividad parlamentaria, no podrá evadirse de la disputa política con vistas a la contienda electoral de octubre próximo.
Además, como si los comicios no fueran un ingrediente superlativo, al panorama político se le agrega el temor a una fuerte recesión y despidos masivos provocados por la crisis económica mundial y, por sobre todas las cosas, el conflicto con el sector agropecuario agravado por la intensa sequía.
Ante este duro inicio de sesiones que debe afrontar el oficialismo, la vicepresidenta primera de la Cámara de Diputados, la cordobesa Patricia Vaca Narvaja, es optimista y acepta el desafío. En una charla con Parlamentario, la diputada del Frente para la Victoria sostuvo que “es irresponsable pensar en las elecciones en un marco de crisis económica” y no dudó en asegurar que “el Congreso tendrá un rol de mucho trabajo, debate y participación para aprobar normas que consoliden el modelo político del Gobierno nacional”.
- Inician las sesiones ordinarias. ¿Cómo será este período legislativo?
- En la historia del Parlamento, los años electorales han tenido una disminución en su labor legislativa justamente porque en esta época se tiñen todos los debates con los posicionamientos políticos de las distintas fuerzas para la elección que viene. De todas maneras, creo que va haber un conjunto de proyectos que se van a debatir, por lo menos, al inicio de cada sesión.
- ¿A qué proyectos se refiere?
- Las iniciativas que quedaron pendiente del año pasado como la nueva ley de Educación Superior, que es un tema importante. También hay varios proyectos de diputados y está al llegar el proyecto de reestatización del aérea material Córdoba.
- ¿Habría que agregar todos los temas de coyuntura, ya sea el campo, la crisis económica, entre otros?
- Sí, seguramente. Hay que trabajar para aportar ideas y sancionar todas las herramientas razonables que necesite el Poder Ejecutivo para hacer frente a las crisis, de tal manera que repercuta lo menos posible en nuestro país.
- ¿El Gobierno está por enviar algún proyecto más para paliar la crisis?
- Hasta ahora tiene los instrumentos que ha necesitado. Pero si se llega a un acuerdo con el sector agropecuario capaz que el Gobierno envíe un proyecto específico.
- Una versión indica que se enviará un proyecto para la creación del Consejo Social y Económico...
- Es una versión mediática, pero todavía no se decidió si será por ley o simplemente lo implemente el Ejecutivo. No conocemos la metodología.
- ¿Cómo influirán las elecciones en la actividad legislativa?
- Falta mucho para las elecciones. Pero antes de estos ocho meses debemos tener la madurez, la responsabilidad y el compromiso de debatir temas que necesitemos para ir reformado estructuralmente el modelo de país.
- Esto es casi es un ideal teórico, imposible en las prácticas....
- Vamos a hacer todo lo posible que se pueda debatir todo lo que se necesite para el bien de todos.
- ¿Se podrá debatir con libertad?
- La oposición siempre, últimamente, ha utilizado al Congreso como vidriera política. El Parlamento es una caja de resonancia de los expresiones políticas sobre los problemas de los argentinos y esto es legítimo.
- ¿Quiere decir que es bueno que la actividad parlamentaria se sumerja en las elecciones?
- La oposición usa al Congreso para oponerse a todo, por la oposición misma. Preferiría que no sea una oposición antagónica. También deben pensar propuestas y soluciones, ya que deben presentar un proyecto superador al nuestro para que la sociedad conozca cuales son sus propuestas y no hacer un debate de descalificaciones. Esta es una oposición que sólo se opone y no propone.
- Entonces, si utilizan la banca para hacer política, ¿por qué Elisa Carrió ha renunciado?
- Eso habría que preguntárselo a ella. Por eso mismo, habría que plantear la necesidad de darle al Congreso el rol que tiene, que es de debatir propuestas y proyectos, y no de posicionamiento político.
- Además de ser vicepresidenta primera del cuerpo es una figura importante en el oficialismo. ¿Qué importancia le van a otorgar al Parlamento?
- El mismo que siempre le ha dado el Frente para la Victoria desde el 2003 con la conducción de Néstor Kirchner y ahora de Cristina Fernández de Kirchner. El Congreso tendrá un rol de mucho trabajo, debate y participación para aprobar normas que consoliden el modelo político del Gobierno nacional.
Campo legislativo
- El eje central que definiría las próximas elecciones sería la política agropecuaria. ¿Hay una agenda elaborada sobre los proyectos a tratar por la Comisión de Agricultura?
- Hay muchos proyectos que ya fueron aprobados en la comisión y también se encuentra listo el proyecto que crea un fondo de prevención para las emergencias.
- La ley de Emergencia estaba en el orden del día de la última sesión de 2008...
- Sí, pero la oposición se levantó y no quiso discutirlo.
- ¿Se aprobarán este proyecto y otros en beneficio del campo?
- Claro que sí, pero acá tenemos que ser responsables y contribuir al diálogo que se está dando entre los representantes de la Mesa de Enlace y el Gobierno nacional. Luego, los legisladores debemos contribuir con las normas para este sector favoreciendo también a todos los sectores productivos del país.
- Usted es cordobesa. ¿Existen proyectos para afrontar la crisis que sufre el campo en Córdoba?
- Mi provincia -Córdoba- se ha visto favorecido desde el 2003 con un nivel de crecimiento muy alto y esto no fue por una varita mágica ni un gobernador especial, sino ha sido por las políticas macroeconómicas que ha desarrollado el ex presidente Néstor Kirchner y que continúa Cristina.
- Pero en octubre hay elecciones y las encuestas indican que la gente no está muy contenta con la política del Gobierno...
- Todos, los santafesinos, los cordobeses, los pampeanos, los porteños, debemos entender que todos debemos colaborar para la construcción de una Nación porque no somos una confederación sino que somos un país integrados por provincias donde hay realidades muy desiguales. Tenemos que velar para que la equidad y la igualdad lleguen a todas las regiones del país y no solamente pensar en una provincia o región solamente.
- ¿Esta conciencia se verá reflejada en el voto o cree que hay muchos que acompañarán al campo?
- Esto es una cuestión cultural que no casualmente empezó en 1976, un período donde se comenzó a imponer, mediante el miedo y la represión, la falta de solidaridad; y luego en los noventa se terminó de configurar una sociedad alejada de la política, que la desprecia, fomentando el sálvese quien pueda. Sin dudas, esto hay que cambiarlo para que todos los argentinos tomemos conciencia que no sólo se puede salvar la región más rica.
Resistencia K
- Teniendo en cuenta lo que le pasó al jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi. En la actualidad, ¿es complicado ser oficialista?
- No. La verdad que no porque estoy completamente segura de mis convicciones y que comparto este proyecto por ideología. Pero lo que pasa es que cuando uno quiere avanzar en mejorar la distribución de los ingresos, hay sectores que tienen que ceder. Y en este marco, la posición de estos sectores a cambiar el modelo del país es muy fuerte y tienen expresiones económicas, mediáticas, políticas y sectoriales que antes muchos de ellos recorrían a las puertas de los cuarteles para lograr su cometido, pero como hoy no lo tienen, empiezan a buscar de cualquier manera -algunas no democráticas como son los escraches por pensar diferente- sacar rédito económico para unos pocos.
- ¿Usted cree que los cuarteles fueron reemplazados por algunos medios de comunicación masiva?
- Son algunos medios que expresan intereses empresariales y sectoriales que tiene que ver con otro modelo de país, por lo que no tienden a informar como corresponde, objetivamente, sino que a veces los medios son mejores opositores para el Gobierno, más que la oposición misma.
- Usted hablaba de convicciones, pero muchos de los que estuvieron en el kirchnerismo ya no están. ¿Qué reflexión le merece estos reacomodamientos?
- En realidad, con los que se fueron nunca coincidimos el proyecto de país que queremos. Pero me parece bueno sincerarse e irse si uno no está contenido y conforme con el proyecto.
- Entonces, ¿ahora se ve qué es el kirchnerismo?
- En primer lugar, yo no lo llamaría kirchnerismo sino un movimiento político muy amplio que lideró el ex presidente Néstor Kirchner y ahora lo hace Cristina. Es un modelo de país que produjo un cambio de 180 grados en la realidad que vivíamos antes de 2003 pero hace falta seguir mejorando. Sin embargo, hay sectores e intereses económicos que impiden una verdadera distribución de la riqueza y un nuevo modelo industrial que no está desarrollado porque se prefirió un modelo agro exportador o financiero.
- Tras la renuncia de varios legisladores al bloque oficialista, ¿el proyecto del Gobierno se puede llegar a caer?
- El kirchnerismo está vivo y hablar de postkirchnerismo es algo apresurado. A parte, es irresponsable pensar en las elecciones en un marco de crisis económica internacional. En definitiva, de mi parte y los legisladores oficialistas seguiremos trabajando para apoyar el proyecto de país de Cristina, aunque hay gente que no la quiera.
- ¿La disputa por la victoria en las urnas puede provocar una crisis mayor al pueblo?
- Eso es lo que no queremos y por eso estamos trabajando desde el 2003 para que no haya más sufrimiento en nuestro pueblo.