La Asamblea Legislativa fue la ocasión para estar frente a frente la presidenta Cristina Fernández y Julio Cobos. Realizó muchas críticas y reproches a la posición contraria al Gobierno que tomó el vicepresidente. Luego del "voto no positivo" de Cobos volvieron a cruzarse, sin mirarse y con dos apretones de manos.
Al igual que un hombre y una mujer que se amaron y supieron compartir momentos felices pero que ya no forman una pareja, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el vice Julio Cobos se reencontraron gracias a lo establecido por la Constitución Nacional.
Luego del "voto no positivo" de Cobos volvieron a cruzarse después de siete meses, sin mirarse y con dos apretones de manos. El primer saludo de la Presidenta fue al ingresar al Parlamento donde fue recibida por los titulares de ambas cámaras. Por ende, no pudo esquivar el saludo a Cobos, a quien sólo le dio la mano sin mirarlo.
Durante el mensaje a los diputados y senadores, Cristina deslizó elípticamente muchas críticas a las posiciones políticas que adoptó Cobos a partir del conflicto con el sector agropecuario. "Hay que lograr tener dirigentes responsables, que actúen sin fines políticos ante una crisis importante", manifestó la mandataria.
Más adelante, Cristina hizo alusión directa a la situación que catapultó al mendocino a la popularidad y exhortó a los pequeños y medianos productores agropecuarios: "Hagan cuentas". "Si la resolución 125 estaría vigente, pagarían menos que con la ley vigente", dijo Cristina sobre el agro.
A pesar de ser muy fuertes las críticas hacia Cobos, el vicepresidente sólo la miraba asintiendo con su cabeza pero sin demostrar mayor molestia.
Una particularidad se dio en los medios, ya que la transmisión oficial omitió planos con el objetivo de evitar mostrar al vicepresidente que estaba ubicado al lado de Cristina. Sólo se mantuvo en pantalla mientras era aludido aunque sin ser mencionado.
Al finalizar el discurso, Cristina fue saludad por quien estaba del otro lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y luego al darse vuelta, estuvo muy cerca de pegarle a Cobos un codazo.
Pero al pararse para irse, Cristina dio otro "golpe" y lo dejó esperando el beso de despedida que sí le dio al presidente provisional del Senado, José Pampuro, y a Fellner.