El diputado nacional quiere que avancen las negociaciones entre el Gobierno y la Mesa de Enlace y hasta hizo un mea culpa por la intensidad de los discursos.
Es sabido que el diputado nacional Francisco de Narváez gusta mostrarse como una persona razonable y contemporizadora, amén de no ahorrar críticas llegado el momento. Lo cierto es que el legislador nacional se mostró arrepentido por el tenor de los discursos registrados en la última audiencia pública sobre el tema del campo, registrada la semana pasada en el Salón Azul del Senado.
En efecto, en declaraciones a Radio 10 y en relación a esa reunión celebrada el miércoles, De Narváez dijo que “me parece que nos pasamos un poco de rosca. Los discursos fueron muy encendidos. Yo estaba ahí, fui parte".
“Es un momento en el cual si el diálogo comienza a aparecer hay que sostenerlo a toda fuerza para que se vayan encontrando las soluciones", aclaró el legislador, puntualizando que "no tenemos que salir de esa mesa, aunque todavía sea un poco errática. Es el camino para resolver el problema".
Respecto a la posibilidad de que el Estado intervenga en la comercialización de granos, aclaró que él no está de acuerdo en que el Estado intervenga. “Lo que tengo que saber es para qué interviene, cómo interviene, cuándo deja de intervenir, cuáles son los resultados que se esperan", remarcó.