En su primera sesión del año, la Cámara alta se ocupó de un proyecto sobre magistrados que aspiran a un cargo superior.
Que sí, que no, que hay sesión, que se trata la ley de protección de glaciares, que no se trata... que no hay sesión. Pero hubo finalmente, y los senadores se ocuparon de un proyecto que ya contaba con sanción de Diputados y que fue convertido en ley por la Cámara alta.
Se trata de la iniciativa que modifica el decreto ley 1285/58 referido a la organización de la Justicia nacional. Por el mismo, los jueces que aspiran a un cargo superior quedan condicionados a cumplir al menos tres años en el juzgado al que fueron designados.
Según la modificación original del proyecto de la diputada Diana Conti, a partir del acuerdo que recibe un juez para asumir al frente de un juzgado, queda establecido que deberá transcurrir un período de tres años en el ejercicio del cargo como condición para postularse en concurso para otro tribunal.
Para el caso de que el magistrado pretenda subrogar una vacancia que implique el abandono de la función que se encuentre ejerciendo, dejando afuera del alcance de la ley a quienes hayan jurado como jueces subrogantes.
Miembro del Consejo de la Magistratura, el senador radical Ernesto Sanz se ocupó de presentar la iniciativa, señalando que la misma viene a solucionar un problema que "en la práctica resiente el servicio de justicia".
"Hay muchos jueces que luego de obtener el acuerdo y de ser puestos en función, dejan vacante el cargo en la práctica para incorporarse a concursos para juzgados superiores", destacó el legislador, para quien esta modificación favorece el servicio de justicia y reglamenta los concursos judiciales.
Desde el oficialismo, el santacruceño Nicolás Fernández consideró que la norma representa "un buen paso en procura de procesos legislativos que ayuden a la justicia a estar a la altura de las demandas de la sociedad".