Aunque el ministro del Interior se apresuró a aclarar que se trataban de elecciones provinciales que no necesariamente deben proyectarse hacia octubre, lo cierto es que el kirchnerismo sufrió un severo traspié en el primer turno electoral del año. El reparto de bancas provinciales en Catamarca.
La alianza Frente Cívico y Social, que lidera el radicalismo otrora aliado al kirchnerismo, se adjudicó ampliamente la victoria sobre el justicialismo apoyado por el Gobierno nacional.
A poco de cerrarse los comicios y cuando se empezaban a conocer los primeros resultados, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, apareció por C5N para minimizar el alcance nacional del resultado, aclarando que las de Catamarca fueron elecciones provinciales que no deben extenderse a lo que pueda suceder en octubre.
No fue ese el tenor de los dichos de los propios legisladores nacionales Ramón Saadi y Luis Barrionuevo, que participaron de la campaña oficialista y que, vislumbrando el resultado, no dudaron en adjudicarle al kirchnerismo las responsabilidades de la derroa.
Según los datos oficiales, el Frente Cívico y Social se imponía por casi diez puntos de los votos, obteniendo un 42% para diputados sobre un 33% del Frente Justicialista para la Victoria.
Así las cosas, el oficialismo catamarqueño se quedaba con once bancas, contra 10 de sus rivales.
De acuerdo con los datos imperantes, no había posibilidades de que una tercera fuerza pudiera imponer un diputado.
En cuanto a senadores, se eligió representantes en los siguientes departamentos Antofagasta de la Sierra, Ancasti, Paclín, Tinogasta, Capayán, El Alto, La Paz y Santa María.
La Cámara alta quedaría de la siguiente manera: Víctor Luna (FCyS), re reelecto en La Paz; en Capayán, el FJPV impuso a su candidato, Hugo Pérez; en Paclín, Jorge Agüero (FCyS) es reelecto; en Tinogasta, se impuso el radical Bernando Quintar (FCyS); mientras que en Ancasti, Ricardo Boggio (FCyS) retuvo su banca.