En un discurso en la provincia de Chubut, Cristina Fernández de Kirchner confirmó el adelantamiento de los comicios atribuyéndolo a la crisis financiera mundial, que obliga a concentrar “todos los esfuerzos a sostener la actividad económica y el nivel de empleo”. Pidió también que todos los gobernadores unifiquen los comicios provinciales en esa jornada, porque "no podemos estar en una feria de elecciones".
“Nadie puede predecir dónde termina esto”, dijo en un párrafo de su discurso en la provincia de Chubut, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, adelantando así los argumentos que en pocos minutos terminaría dando para justificar el adelantamiento de las elecciones nacionales para el 28 de junio.
La Presidenta confirmó que el próximo lunes enviará el proyecto correspondiente para permitir el adelantamiento de los comicios.
Casi cuatro horas después de que comenzara a circular la versión del adelantamiento de los comicios, la Presidenta los confirmó, al cabo de un discurso en el que, tal cual hizo en la inauguración de las sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, hizo una prolongada exposición de lo bien que le ha ido al país desde que ella y su esposo tomaron el poder. “Soy la presidenta del récord de exportaciones, pero no me la creo”, señaló en un pasaje.
A continuación, hizo hincapié en la crisis internacional, respecto a la cual advirtió que “nadie puede predecir donde termina esto”, y habló de “la necesidad de que los argentinos tomemos una acabada conciencia de la magnitud de la crisis, pero aunemos esfuerzos”, para que la crisis “no termine impactando en nuestra gente”.
Pidió “esfuerzos por superar debates estériles” y advirtió que “la crisis es grave y demanda una actitud diferente de parte de nosotros”.
Así las cosas, anunció que “voy a enviar el lunes al Congreso un proyecto para que se elija el 28 de junio”.
Justificó esa decisión en la necesidad de que “todos los esfuerzos estén orientados a sostener la actividad económica y el nivel de empleo que va a permitir sostener estos índices de empleo y actividad”.
Les tiró la pelota a continuación a los gobernadores, señalando que “esto lo saben” los mismos, y agregó que “cuando hay que gobernar, hay que tirar todos para el mismo lado y para eso es necesario tener un clima estable y relegar todas las contiendas electorales”.
“No podemos tener una serie de permanentes elecciones de acá al 28 de octubre”, insistió la Presidenta, para quien “sería casi suicida embarcar a la sociedad de aquí hasta octubre en una serie de contiendas cuando el mundo se cae a pedazos y se nos puede caer encima”.
“Esta es una decisión muy importante, que además, como todas las decisiones será por mi vocación estrictamente parlamentaria-, la mando al Parlamento, como corresponde para que en forma excepcional fije para este 28 de junio las elecciones e invitar a todas las provincias argentinas, en la medida que sus constituciones lo permita hacer todas las elecciones el mismo día”, concluyó el argumento presidencial.
Agregó a continuación que “no se puede estar, en esta suerte de desastre que es el mundo, en una feria de elecciones; lo dice hasta el sentido común de los ciudadanos”.
Una estrategia K
En una rápida jugada adoptada el mismo día en que el jefe de Gobierno porteño anunció el desdoblamiento de los comicios en Capital Federal, el kirchnerismo resolvió adelantar las legislativas nacionales para junio próximo. Para ser más exactos, el próximo 28 de junio, el mismo día que se celebrarán los de la Ciudad de Buenos Aires.
Para disponer ese cambio en el calendario electoral, el Gobierno enviará este lunes a la Cámara baja un proyecto de reforma del Código Electoral, por cuanto el mismo establece que las elecciones deben realizarse “el cuarto domingo de octubre, inmediatamente anterior a la finalización de los mandatos”.
Cabe consignar, como indicó el doctor Jorge Cortabarría a Parlamentario.com, que habrá que tener en cuenta para esta modificación el segundo párrafo del artículo 77 de la Constitución reformada en 1994, que indica textualmente: “Los proyectos de ley que modifiquen el régimen electoral y de partidos políticos, deberán ser aprobados por mayoría absoluta de los miembros de ambas Cámaras”.
El Congreso tratará el tema recién dentro de dos semanas, ya que si quisiera hacerlo la próxima, necesitaría los dos tercios, y el Gobierno no quiere correr riesgos de un traspié legislativo. Así las cosas, deja el tema para la semana siguiente, para cuando necesitará 129 votos positivos en Diputados y 37 en el Senado.
El problema es que los tiempos no le dan al Gobierno, a menos que para dentro de dos semanas se tratara el proyecto en las dos cámaras, con lo cual en el Senado necesitaría una mayoría especial. De lo contrario, quedaría para la siguiente, pero se traspasaría la línea del 28 de marzo, fecha tope según los códigos electorales.
Esto es, como como necesita convocar a elecciones 90 días antes, en caso de ser aprobada después del 31 de marzo se estaría trasgrediendo esa norma.