A duras penas, pero mediante una paciente labor de seducción, bien puede superar este miércoles con suficiencia los 129 votos necesarios para aprobar el proyecto oficial. Quienes le darían al bloque de Agustín Rossi la tranquilidad necesaria. Y a cuántos votos puede llegar… si no falta nadie.
Ya desde el jueves 12 por la noche, cuando el ex presidente Néstor Kirchner e ideólogo del adelantamiento electoral les adelantó a los jefes parlamentarios del oficialismo la decisión de adelantar los tiempos electorales, tanto Agustín Rossi como Miguel Angel Pichetto se abocaron a contar los “porotos” para determinar si podrían cumplir con el objetivo de aprobar la reforma del Código Nacional Electoral.
Obviamente la respuesta dada a Néstor Kirchner fue positiva, dando por descontado ante el jefe que la norma no sufriría riesgo alguno en su paso por las cámaras. Es probable que el santafesino Rossi haya mirado de reojo a su amigo Pichetto, pensando que al patagónico lo esperaba un recorrido más complicado, a juzgar por el antecedente de la 125 y, sobre todo, por los alejamientos sufridos durante el verano.
Pero íntimamente Rossi debe pensar hoy que en definitiva tampoco él la tenía tan fácil. Es que si bien derrochó optimismo este lunes ante el canal de cable TN, diciendo que contaban con 140 votos seguros, cuando le pidieron precisiones prefirió ser más cauto. En efecto, si bien el viernes último confiaba en una amplia mayoría, con el correr de los días y las declaraciones de sus colegas el ceño se le fue frunciendo.
Igual, imagina una victoria segura, aunque no holgada. Para verificarla, Parlamentario.com efectuó sus propios cálculos que a continuación detalla y que permiten determinar que Agustín Rossi no tiene porqué albergar demasiadas preocupaciones.
El Frente para la Victoria cuenta con 116 integrantes. Ese es el datoque figura oficialmente, pero en la práctica tiene uno menos, pues el salteño Marcelo López Arias goza de licencia por estar abocado a otros menesteres en la Administración Ferroviaria. No cuenten con él, salvo emergencias…
Caídas las expectativas respecto a algún sector del peronismo disidente, aglutinado hoy junto al macrismo en un interbloque que ya suma 34 integrantes, el aporte más importante se lo dan al oficialismo -una vez más- los santiagueños del Frente Cívico, que ya le dieron una buena mano al FpV con las retenciones y ahora volverán a suministrarle 6 votos. Y llegamos a 121… Faltan 8.
Lo primero es lo primero, y hay que contar con los aliados sobrevivientes de la Concertación. El bloque que encabeza Hugo Prieto tiene 5 integrantes fieles al kirchnerismo. Y habrá que sumar una adhesión más, de quien se fue de este bloque no hace mucho pero sigue fiel al kirchnerismo: la radical K Silvia Vázquez de Tabernise. Con lo cual se llega a 127; faltan dos.
Esos dos votos los aporta el dividido bloque Encuentro Popular y Social, correspondientes a Ariel Basteiro y Vilma Ibarra, que terminan dándole al oficialismo el número suficiente de 129, y proyecto aprobado.
Pero hay que tener cuidado con las ausencias que puedan registrarse, así que mejor sumar más. Podrá contar el oficialismo con los 3 votos del Movimiento Popular Neuquino, que por instrucciones del gobernador Sapag hace un tiempo dejó la órbita del PRO para acercarse a la galaxia K. Y habrá que sumar también a los salteños del Partido Renovador (2). Con lo cual, llegamos a 134. Y hay más.
Agustín Rossi sabe que cuenta con diputados de bloques unipersonales como Guardia Peronista de Paola Spátola; con el ahora kirchnerista distante Miguel Bonasso, y por supuesto con el voto de Eduardo Lorenzo Borocotó, que difícilmente resuelva ahora alejarse del kirchnerismo. Con esos monobloques ya suma 137. Cerca de los 140 soñados por Rossi.
Podría contar el jefe santafesino con dos votos del Frente de Todos de Corrientes y seguramente también con el del misionero Emilio Kakubur. Con lo cual, llega a los 140 votos positivos, siempre y cuando no falte ningún diputado de los que votarán por el oficialismo.
No contará en cambio el oficialismo con los 4 votos que el viernes esperaba del bloque Unión Celeste y Blanco de De Narváez, ni tampoco por supuesto con los 9 del PRO. Sorpresivamente tampoco los 3 votos de los santafesinos disidentes. No cuentan con el de Dante Camaño, por más que su hermana presida la Comisión de Asuntos Constitucionales que aprobará el dictamen, ni con el voto de Claudio Lozano con el que puede contar a veces. Y en función del acuerdo del diputado de la CTA con el SI, tampoco podrá sumar los de este sector.
Aunque tal vez sí pueda tener los dos votos de los aristas fueguinos, que están en el bloque de Macaluse, pero que suelen votar pensando en las necesidades de su gobernadora, Fabiana Ríos.
Así las cosas, Agustín Rossi puede descansar tranquilo.