Una llamada anónima alertó durante la sesión sobre la colocación de un artefacto explosivo.
Más allá del cruce violento desatado por el diputado Jorge Montoya en el recinto, el hecho más negativo de la sesión de este miércoles en Diputados fue sin dudas la llamada anónima que alertó sobre la supuesta colocación de una bomba.
El llamado obligó a concurrir al Parlamento a la brigada de explosivos, que por supuesto no encontró nada en el Congreso.
La llamada anónima fue recibida en el conmutador de la Cámara baja, desde donde se dio aviso a la policía en momentos en que transcurría el debate parlamentario sobre el adelantamiento electoral, el cual no debió ser suspendido en ningún momento.