La campaña electoral congeló la actividad parlamentaria y el Congreso comienza a ser cuestionado por su falta de respuesta a los reclamos de la sociedad.
El 1º de mayo se celebra el Día del Trabajador y se reivindican los derechos sociales adquiridos a lo largo de la historia. También un 1º de marzo comienza el periodo parlamentario de sesiones ordinarias en el Congreso nacional, con la visita del Presidente. Pero, justamente, en la semana del trabajador, las estadísticas de la actividad parlamentaria no son alentadoras y marcan un claro retroceso con respecto al año 2008, donde el Parlamento recuperó la buena imagen perdida y se re posicionó ante la opinión pública.
Esta relativa recuperación del valor institucional del Congreso en la vida democrática no es “gratis” y significa mayor nivel de presión y exigencia para los diputados y senadores nacionales. Sin embargo, los enfermos de dengue, los productores agrícolas, los ex combatientes de Malvinas y las familias afectadas por delitos cometidos por menores no pueden esperar a que concluyan las campañas electorales y recién con una nueva composición de ambas Cámaras -el 10 de diciembre- se traten los temas conflictivos pero de carácter social urgente. Si bien es verdad que no se arreglan las problemáticas con la sanción de una ley, cambiar las normas en algunos temas particulares es el principio de la solución. Pero el Congreso en el 2009 arrancó atado a las cuestiones electorales en una búsqueda permanente por el poder, ya sea oficialismo u oposición.
En este marco de crisis económica internacional, junto a epidemias y la campaña electoral, el Índice de Calidad Legislativa refleja que durante el periodo del inicio de sesiones ordinarias y el 1 de mayo, la Cámara de Senadores sesionó sólo tres veces en dos meses. Es decir que de ocho miércoles sólo tres reuniones tuvieron, mientras que en el 2008 lo hicieron seis veces. En el caso de Diputados, la estadística aún es más austera, ya que sesionó sólo en dos oportunidades durante los dos últimos meses, en tanto que el año pasado hubo el doble de actividad en el recinto, o sea que sesionaron cuatro veces. Por lo tanto, los números que no maneja el INDEC, indican que el Congreso sesionó la mitad de veces que el 2008, entre el 1° de marzo y 1° de mayo. Claro está que la campaña electoral para las legislativas del 28 junio marca una tendencia aún más desalentadora, porque no hay voluntad para sesionar más de una o dos veces hasta que concluya la contienda electoral.
Senado
La primera sesión de la Cámara alta no se hizo esperar y el 4 de marzo -tres días después de iniciar el periodo parlamentario- arrancó la actividad en el recinto sin mayores controversias, ya que horas antes habían acordado en Labor Parlamentaria el tratamiento de una nueva ley de protección para los glaciares. Luego llegó la acostumbrada sesión especial por un tema que encargó expresamente el Poder Ejecutivo, pero que antes pasó por Diputados. Al igual que la resolución 125, el adelantamiento de las elecciones era todo un desafío para el jefe de bloque del kirchnerismo, Miguel Angel Pichetto, pero lo logró. Aunque no pudo evitar el bochorno en la tercera sesión cuando tuvo que dar marcha atrás a la declaración de la emergencia sanitaria por el dengue. Ese mismo día se aprobó la refinanciación para los deudores hipotecarios de bancos privados.
Diputados
Con una mayor carga política y mediática, el oficialismo en la Cámara baja, liderado por el santafesino Agustín Rossi, brega por no convertir el recinto en un escenario político de campaña para la oposición. Por ende, casi no se sesiona y tampoco hay gran voluntad. La primera sesión fue recién diez días después, el 11 de marzo. Allí se aprobaron el registro de violadores; sistema de refinanciación hipotecaria a deudores de acreedores privados; implementación del régimen diferencial para los trabajadores de la industria de la construcción; y el 18 de marzo fue la última sesión especial en la Cámara baja donde se trató justamente el adelanto de la fecha de elecciones. Por lo que en dos meses, Diputados sesionó sólo en dos oportunidades.
Contracara
La presentación de proyectos de ley aumentó respecto al mismo periodo de 2008, por lo que el premio al más laborioso debería ser para los asesores. Además, hay dos temas que están apremiados por la agenda y necesitan medidas rápidas. Una de ellas es el nuevo régimen penal juvenil y la otra es la prohibición a ser candidatos a un cargo público a personas procesados por delitos de lesa humanidad. Igualmente, el Congreso espera instrucciones de Balcarce 50.