En lo que va del año legislativo, el único tema de importancia aprobado fue el adelantamiento de las elecciones. El recinto del Senado Se abrió apenas tres veces y el de Diputados sólo dos.
Estaba previsto que como todo año electoral, la actividad en el Congreso de la Nación mermara sustancialmente. Pero el adelantamiento de las elecciones agravó sustancialmente esa situación.
Es que en principio estaba previsto que se sesionara en cada cámara semana por medio, pero al adelantarse las elecciones cuatro meses, la cuestión electoral repercutió fuertemente en la actividad del Congreso de la Nación. Por tal motivo, de los nueve miércoles que sucedieron a la inauguración del período ordinario de sesiones por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sólo hubo dos sesiones en la Cámara de Diputados y tres en la de Senadores.
Según informa Semanario Parlamentario en su edición de esta semana, el Congreso en el 2009 arrancó atado a las cuestiones electorales en una búsqueda permanente por el poder, ya sea oficialismo u oposición.
En este marco de crisis económica internacional, junto a epidemias y la campaña electoral, el Indice de Calidad Legislativa que elabora Parlamentario refleja que durante el periodo del inicio de sesiones ordinarias y el 1 de mayo, la Cámara de Senadores sesionó sólo tres veces en dos meses. Es decir que de ocho miércoles sólo tres reuniones tuvieron, mientras que en el 2008 lo hicieron seis veces.
En el caso de Diputados, la estadística aún es más austera, ya que sesionó sólo en dos oportunidades durante los dos últimos meses, en tanto que el año pasado hubo el doble de actividad en el recinto, o sea que sesionaron cuatro veces. Por lo tanto, los números que no maneja el INDEC, indican que el Congreso sesionó la mitad de veces que el 2008, entre el 1° de marzo y 1° de mayo. Claro está que la campaña electoral para las legislativas del 28 junio marca una tendencia aún más desalentadora, porque no hay voluntad para sesionar más de una o dos veces hasta que concluya la contienda electoral.
La primera sesión de la Cámara alta se hizo el 4 de marzo -tres días después de iniciar el periodo parlamentario- y arrancó la actividad en el recinto sin mayores controversias, ya que horas antes habían acordado en Labor Parlamentaria el tratamiento de una nueva ley de protección para los glaciares. Luego llegó la acostumbrada sesión especial por un tema que encargó expresamente el Poder Ejecutivo, pero que antes pasó por Diputados.
Al igual que la resolución 125, el adelantamiento de las elecciones era todo un desafío para el jefe de bloque del kirchnerismo, Miguel Angel Pichetto, pero lo logró. Aunque no pudo evitar el bochorno en la tercera sesión cuando tuvo que dar marcha atrás a la declaración de la emergencia sanitaria por el dengue. Ese mismo día se aprobó la refinanciación para los deudores hipotecarios de bancos privados.
Con una mayor carga política y mediática, el oficialismo en la Cámara baja, liderado por el santafesino Agustín Rossi, brega por no convertir el recinto en un escenario político de campaña para la oposición. Por ende, casi no se sesiona y tampoco hay gran voluntad.
La primera sesión fue recién diez días después, el 11 de marzo. Allí se aprobaron el registro de violadores; sistema de refinanciación hipotecaria a deudores de acreedores privados; implementación del régimen diferencial para los trabajadores de la industria de la construcción; y el 18 de marzo fue la última sesión especial en la Cámara baja donde se trató justamente el adelanto de la fecha de elecciones. Por lo que en dos meses, Diputados sesionó sólo en dos oportunidades.
¿Cómo fue la actividad en 2008? El doble de la actual. A esta altura del año, el Senado había sesionado 6 veces y la Cámara 4. Exactamente el doble que lo que sucede este año.