La legisladora porteña AliciaBello denunció que médicos del Hospital Moyano fueron agredidos física y verbalmente y "presionados" a presentar su renuncia por el nuevo director del centro asistencial, Alberto Monchablón.
“El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no sólo desatiende el área de Salud Mental, sino que ahora en el Hospital Moyano reina el descontrol sumado a acciones violentas impulsadas por el cuestionado director Alberto Monchablón”, denunció la diputada del bloque Identidad Porteña Alicia Bello.
La legisladora ratificó que la semana anterior se produjo un caso de gravedad, con violencia física incluida, de parte de las nuevas autoridades, supuestamente presionando a médicos de destacada trayectoria en el mencionado nosocomio, para que renuncien, y ocupar esos cargos con gente afín a la nueva gestión.
Puntualmente, los damnificados fueron la doctora Alicia Martí (a cargo de la guardia), a quien se le pidió la renuncia a través de métodos de violencia verbal, según Bello; el doctor Pablo Berrettoni (titular Departamento de Agudos), a quien sostuvo que al intentar aclarar la situación de su colega se lo agredió físicamente. Otra de las personas agredidas habría sido el licenciado Damián Goldstein.
“Concretamente, los autores de las amenazas y agresiones (acompañados por una delegación de apriete) fueron las máximas autoridades, expresadas en el director Alberto Monchablón y el subdirector, Luis Biganzoli”, denunció la diputada Bello.
Ante esta situación, Bello presentó un proyecto de declaración, solicitando el pronunciamiento de la Legislatura ante estos hechos, no solo repudiables, sino que merecen una contundente investigación de parte del Ministerio de Salud del Gobierno porteño.
“Queda claro que este proceder es una prueba más del virtual vaciamiento impulsado dentro del sistema de Salud y concretamente de la Ley 448 (de salud mental)”, señaló la diputada, quien como titular de la Comisión Especial de Seguimiento de esta ley, en reiteradas oportunidades ya había denunciado que “la designación de Monchablón desembocaría en estos episodios, que no solo se remiten a la desatención de los pacientes, sino también a manejos espúreos”.
“Estos hechos antidemocráticos y de prácticas supuestamente erradicadas en nuestro país, sumado a las medidas adoptadas en el sistema de salud mental merecen la condena en esta Legislatura en apoyo a sus integrantes y como salvaguarda de los principios constitucionales que se deben hacer cumplir en pos de mejorar la situación de pacientes, médicos y trabajadores del área”, agregó la legisladora porteña.