El ministro del Interior, Florencio Randazzo, brindó explicaciones del proyecto de ley del Gobierno para reformar el sistema político ante un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Justicia de la Cámara de Diputados.
Así como inmediatamente después de las elecciones del 28 de junio comenzó el diálogo del Gobierno con la oposición en la Casa Rosada tuvo la reforma política como eje central, ahora es -el anfitrión de entonces-, Florencio Randazzo, quien concurrió a la Cámara de Diputados para explicar los fundamentos del proyecto de ley que impulsa el Gobierno.
Luego del envío del proyecto del Poder Ejecutivo, el ministro del Interior dio el puntapié a las discusiones, en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y de Presupuesto y Hacienda.
Ante los diputados de las comisiones, Randazzo se refirió a las críticas de la oposición y manifestó que "no existe un tiempo bueno para discutir la reforma política y no hay un ningún interés subalterno ni mezquindad que haya motivado este debate". Al respecto, el funcionario agregó que esta reforma pretende “prestigiar la política y fortalecer la democracia”.
A su vez, Randazzo resaltó: “Este proyecto no abarca todo referente a la reforma del sistema electoral. Eso sería un acto de soberbia. Es un aporte necesario”. Cuando pasó revista de las últimas décadas políticas, expresó que “en la Casa Rosada se toman las decisiones y eso en épocas anteriores no ocurría”.
Entre otros comentarios del proyecto de reforma política, el ministro del Interior destacó que la iniciativa del Gobierno “va a imponer igualdad de oportunidades a todos los partidos y aportará transparencia a la financiación de las campañas electorales”.
En este sentido, recordó que “en su gran mayoría, estos puntos surgieron de las reuniones de los partidos políticos” que Randazzo mantuvo en la Casa de Gobierno entre junio y julio de este año.
Por su parte, el titular del bloque de diputados de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, reclamó que el proyecto debe ser incluido la creación de un organismo autónomo que desligue al Ministerio del Interior de sus atributos electorales. En el mismo sentido, el jefe del bloque de la UCR, Oscar Aguad, señaló que "con el clientelismo se acaba la transparencia".
Ambos pidieron la boleta única como solución a las llamadas listas colectoras y el “efecto arrastre” de gobernadores e intendentes. “Esto es un paso al voto electrónico, que es garantía de transparencia”, aseguró Aguad.
De todos modos, el principal reclamo de la oposición es que se prolongue el debate en las comisiones antes de que llegue al recinto, donde el oficialismo goza de mayoría hasta el 10 de diciembre, cuando se renueve la cámara.
El oficialismo pone en debate el proyecto que para ser aprobado exige dos tercios de los votos de la Cámara. Para lograrlo, según reconocieron fuentes del bloque kirchnerista, puede haber algunos cambios “por el lado de los porcentajes” para permitir un consenso, incluso de aquellos “partidos chicos de izquierda”, potenciales aliados del Gobierno, que de otro modo se verían perjudicados por la reforma.
Algunos partidos pequeños sostienen que el proyecto apunta a favorecer el bipartidismo en detrimento de otras expresiones minoritarias que, si no hay modificaciones, tenderían así a desaparecer.
“Trataremos de buscar acuerdos y consenso para ver si antes del 30 de noviembre podemos ejecutarla”, afirmó el jefe de bloque del FpV, Agustín Rossi, quien además aseguró que “la mayor ventaja de esta ley es que no es un proyecto de ley en abstracto”. “Las dudas se pueden resolver yendo a la provincia de Santa Fe”, remató.
Alternativa
El jefe del bloque de la Coalición Cívica en Diputados, Adrián Pérez, está trabajando con sus asesores en un proyecto alternativo para proponer, en primera instancia, a sus socios del Acuerdo Cívico y Social (radicales y socialistas) y luego a otras bancadas de oposición.
Entre esos puntos básicos se encuentran la inclusión de la boleta única, la separación del Poder Ejecutivo del proceso electoral, con la instauración de una autoridad de aplicación autónoma, que deberá manejar el control de los comicios, el escrutinio provisorio, así como la distribución de los recursos para los partidos políticos y la publicidad.
La Coalición Cívica ratificó su acuerdo con el sistema de elecciones primarias abiertas y simultáneas y desmintió que le pueda resultar perjudicial, por el piso que se impone para la participación de los partidos y presentación de candidatos. En un comunicado, señalaron que “estamos de acuerdo en principio ya que es el mejor método para la elección de candidaturas. Desmentimos categóricamente que este sistema pueda llegar a perjudicarnos”.
Desde el radicalismo, en tanto, consideran que la reforma es necesaria pero cuestionan que el oficialismo quiera tratar el tema en el recinto antes de fin del actual período legislativo.
En tanto, los bloques del SI, Libres del Sur y Proyecto Sur, entre otros, mostraron su rechazo a la iniciativa al sostener que "el nudo de la reforma es reinstalar el bipartidismo y eliminar a los partidos que se presentan como alternativa".
Integrantes de la centroizquierda legislativa le anticiparon a NA su desconfianza en alcanzar acuerdo alguno con el oficialismo al sostener: "Nosotros no queremos internas abiertas y obligatorias porque eso permite que nos quieran meter candidatos de otras fuerzas o, en el mejor de los casos, gente que no integra nuestra fuerza elija a nuestros candidatos".
Sin embargo, el diputado del bloque Encuentro Popular y Social Ariel Basteiro se mostró esperanzado en lograr modificar el piso de afiliaciones, el tiempo de revalidación de las mismas y la cantidad de votos a alcanzar en las internas abiertas y obligatorias.