Nuevamente se instaló en la Cámara baja la idea de que la presidencia de la misma está en juego, y no precisamente por los reclamos de la oposición, sino por motus propio del oficialismo. Para más de un legislador del FpV el jujeño Eduardo Fellner ya cumplió un ciclo y es necesario para estos dos […]
Nuevamente se instaló en la Cámara baja la idea de que la presidencia de la misma está en juego, y no precisamente por los reclamos de la oposición, sino por motus propio del oficialismo.
Para más de un legislador del FpV el jujeño Eduardo Fellner ya cumplió un ciclo y es necesario para estos dos años que restan nominar a un diputado con “cintura política” para los desafíos que se avecinan. Una postura que es desmentida por otros legisladores, quienes consideran que Fellner salió airoso en los momentos de mayor tensión, en particular cuando el oficialismo necesitaba conseguir quórum para aprobar las leyes estratégicas enviadas por CFK.
Opiniones que lógicamente no impiden que se barajen nombres para la eventual sucesión. Quien pinta para el sillón más codiciado de la Cámara baja es, nada más ni anda menos, que el santafesino Agustín Rossi, y en caso de prosperar la movida, en la nómina de quien debería suceder al Chivo, aparece en primer lugar el bonaerense Mariano West, quien ha optado por no hablar del tema, aunque los memoriosos recuerdan que en más de una oportunidad dijo antes del 28-J que no descartaba esa posibilidad.