El jefe del radicalismo salió a replicar a la diputada Elisa Carrió, a quien acusó -sin nombrar, claro está- de actuar con "ignorancia o mala fe", en respuesta a la denuncia de un supuesto pacto con el Gobierno.
Luego de que Elisa Carrió encendiera la mesa al salir a criticar la propuesta radical de quitar el respaldo a Martín Redrado a cambio de un retiro por parte del Gobierno del DNU que crea el Fondo del Bicentenario, se temió lo peor dentro del Acuerdo Cívico y Social.
Si bien Carrió puso algunos paños fríos en sus propias declaraciones, al resguardar en parte a Gerardo Morales, la líder de la Coalición Cívica fue muy dura con el radicalismo y el supuesto "pacto" propuesto con el oficialismo.
De ahí que la respuesta del titular del radicalismo, el senador Ernesto Sanz, no se hiciera esperar. Y fue muy duro Sanz a través de un comunicado suscripto por él y el secretario general de la UCR, Jesús Rodríguez, quienes sin nombrarla acusaron a su socia política de actuar "desde la ignorancia o la mala fe" al denunciar un "pacto espurio" entre el radicalismo y el Gobierno por el Banco Central.
Replicaron los radicales que ese partido "valora el dialogo político y propicia la búsqueda de acuerdos a través de instancias institucionales" en este conflicto, y denunciaron que "confundir esta convicción con cualquier noción de pacto espurio sólo es posible desde la ignorancia o la mala fe".
El comunicado, titulado “La tarea política de la hora”, señala que “la crisis desatada por la ineptitud de la gestión económica y la irrespetuosa relación con las normas que caracterizan al Poder Ejecutivo, se ha amplificado con el entrecruzamiento de acciones de los distintos poderes de la República”.
“La persistencia en el error y la arbitrariedad acrecientan la incertidumbre política, desalientan la disposición de los empresarios a invertir y crear puestos de trabajo, y empeoran la evolución de los precios y el salario de los trabajadores”.
El comunicado puntualiza que “en la concepción de la UCR, la democracia sólo puede ser sólida y de calidad si logra garantizar al mismo tiempo, la eficacia en la toma de decisiones y el control adecuado de quien las toma”.
En su párrafo clave, el pronunciamiento radical puntualiza que “el radicalismo valora el diálogo político y propicia la búsqueda de acuerdos a través de instancias institucionales. Es nuestra convicción que la democracia sólo puede funcionar si se trabaja incansablemente en la forja de consensos dentro de los ámbitos que la Constitución y las instituciones de la república prevén para ello. Confundir esta convicción con cualquier noción de pacto espurio sólo es posible desde la ignorancia o la mala fe”.
“Por ello insistimos una vez más: el principio de la solución a esta crisis es que el gobierno recorra el camino de la Constitución y la Ley permitiendo a los legisladores oficialistas cumplir con su responsabilidad constitucional de debatir en las cámaras del Congreso propuestas alternativas para superar la crisis generada por la propia presidencia”.
La misiva dada a conocer por la conducción radical concluye señalando que “en ese camino, al resto de los actores políticos le corresponde fortalecer el espacio deliberativo del Congreso para generar las condiciones políticas de previsibilidad jurídica, paz social y respeto institucional. Esa es la tarea política de la hora, y el radicalismo reafirma su voluntad de concretarla”.