Por un 42 por ciento, la nueva Ley de Radiodifusión fue elegida por los propios diputados como el tema legislativo más destacado de 2009.
2009 ha sido un año de gran actividad parlamentaria pero que, más allá de la labor en las cámaras, será recordado por la derrota kirchnerista en las elecciones legislativas de junio, que abrió el camino a la conformación de un nuevo Parlamento a partir del 10 de diciembre pasado.
Esta derrota para el oficialismo generó una suerte de “desesperación legislativa” por aprobar proyectos antes de la renovación de las bancas de diciembre y, mediante su amplia mayoría, aprobar aquellas leyes que le dieran cierta seguridad sobre temas de importancia.
Estos temas incluyeron una nueva regulación de los medios de radiodifusión y la Ley de obtención de ADN -que se puede leer como un pack de leyes enmarcadas en la guerra contra el Grupo Clarín, más allá de las buenas intenciones que el tema también conlleva-, más la reforma político-electoral que determina elecciones internas y da de lleno en los partidos más pequeños; la prórroga de la ley de emergencia económica hasta el final de la gestión de Cristina Fernández, y por supuesto las facultades delegadas y los superpoderes.
A partir del adelantamiento de la fecha de las elecciones por parte de la Presidenta a principios de marzo, el año parlamentario se dividió en dos partes bien definidas: un primer semestre con muy poco movimiento en cuanto a sesiones y proyectos planteados a causa de que muchas de las intenciones políticas se encaminaron a la campaña electoral y, por otro lado, un segundo semestre con sobrecarga de sesiones -algunas de ellas muy extensas- y proyectos enviados por el Ejecutivo como ya citamos.
En este contexto, Parlamentario realizó como todos los años una encuesta entre los legisladores para saber, según sus apreciaciones, cuál fue el tema legislativo del año. Y previsiblemente, el hecho más importante, según los diputados y senadores encuestados, fue el de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que, además de haber demandado en ambas cámaras las sesiones más largas -en Diputados duró 16 horas y en el Senado 20-, también fue el tema debatido en el Congreso que tuvo mayor exposición mediática.
No hubo una mayoría abrumadora a favor de esa norma, sino un módico 42 por ciento de los legisladores encuestados que eligieron a la nueva Ley de Radiodifusión como el tema más emblemático del año que acaba de concluir. Segundo quedó otro tema de lo más controvertido: la Ley de Reforma Electoral, que también tuvo un debate polémico e interesante en el recinto, pero sin la pomposidad mediática del anterior.
En busca de originalidad en algunos casos, o bien tratando de hacer justicia con temas que no tuvieron tanta exposición pero sí son de singular importancia, otros de los encuestados no eligieron esos dos grandes temas, orientándose hacia otros más particulares. En muchos casos por tratarse de proyectos donde tuvieron una participación importante, o se centraron en la labor de las comisiones que integraron. Este último ejemplo se puede expresar en los casos del diputado Juan Sylvestre Begnis, que presidió la de Salud y eligió al proyecto de ley de Salud Mental, o el caso de Victoria Donda Pérez, que formó parte de la Comisión de Derechos Humanos -la presidirá en el futuro- y seleccionó a la Ley de ADN.
Cabe remarcar también que no fueron pocos los legisladores que eligieron como tema legislativo del año a la Resolución 125 o la estatización de las AFJP, a pesar de que se trató de temas discutidos en ambos recintos el año anterior…
Este error de conceptos y la indecisión para elegir un solo tema en particular, alegando frases como “hubo muchos temas importantes, no puedo elegir uno”, o “la verdad que el Congreso fue una escribanía del oficialismo, no hubo ningún debate serio”, más la elección de otros temas fueron englobados en el rubro “otros”, reuniendo un 26%.
Ley de Medios K
Sin dudas casi la totalidad de los votos que se dirigieron a la nueva ley de radiodifusión como tema del año se dieron porque la creación de una ley de medios en un proceso democrático fue una lucha de muchos sectores políticos y sociales que duró casi 26 años. Aquí, opositores y oficialistas, tanto en contra como a favor de la ley, expresaron lo sustancial de un debate sobre la regulación de los medios de comunicación, lo importante de integrar nuevas tecnologías, abrir nuevos canales de expresión y, sin dudas, relegar a la ley instaurada en el proceso militar.
En este punto, en general, es donde los legisladores coincidieron: en la importancia fundamental de una nueva reglamentación de medios para la consolidación del proceso democrático.
Pero no todos los fundamentos de los encuestados giraron sobre el mismo eje. Es lógico que ante la pregunta de Parlamentario, aquellos que estaban en contra de la ley expresaran su deseo de revisarla e introducir modificaciones luego de la renovación de las bancas y, obviamente, atacaron al Ejecutivo y al oficialismo en general por “haber tratado un tema de semejante importancia en sólo veinte días”.
Es que esa afirmación por parte de los opositores es cierta: el proyecto de ley del Ejecutivo ingresó a Diputados el 27 de agosto y, luego de audiencias públicas, el 15 de septiembre consiguió dictamen de mayoría del plenario de comisiones. Al día siguiente fue debatido en el recinto y aprobado en la madrugada del jueves 17. Es decir que la Ley de Medios tuvo media sanción en Diputados en 20 días y fue el debate más extenso del año, cuya duración fue de casi 16 horas, ya que se inició a las 11.23 del 16 y concluyó a las 3.15 del 17 de septiembre. En el Senado, las discusiones tomaron también pocos días y el debate duró casi veinte horas.
Dentro de toda esta vorágine quedó totalmente evidenciada la necesidad de Cristina Fernández de Kirchner y el resto de la cúpula de su gobierno de que la ley sea aprobada con celeridad para ser aplicada lo antes posible y así poder darle un duro golpe al medio que convirtió en enemigo acérrimo: el Grupo Clarín. Probablemente si esta confrontación entre ambas partes no hubiera existido, quizás nunca hubiera pasado por la cabeza de los Kirchner plantear con tanta euforia una nueva ley de radiodifusión, aunque esa es otra cuestión. Lo seguro es que nunca hubiera sido aprobada en menos de un mes.
Es así que con el entusiasmo de los legisladores del Frente para la Victoria, más la ayuda de algunos sectores que apoyaron la medida, sin olvidar el cuestionado cambio de voto a último momento de la senadora Dora Sánchez, la nueva Ley de Medios fue finalmente aprobada.
Luego, en los últimos meses del año, como era de esperar, la Justicia suspendió algunos de los artículos más polémicos de la misma. Esa será otra lucha que se dará en los estrados judiciales.
Algunos de los encuestados aportaron su opinión para fundamentar la elección, como Patricia Bullrich, quien al elegir la Ley de Medios consideró que se trató de “una ley muy peleada, con enormes consecuencias hacia el futuro, hacia la libertad de expresión”. En su análisis, la diputada de Unión por Todos aprovechó para apuntarle a un tema que no fue legislativo pero sí muy comentado en el Congreso, como las candidaturas testimoniales, que definió como “diputados fantasmas”.
“La verdad que es un fraude. Es un fraude a la ciudadanía, una manera de violar lo que los ciudadanos y ciudadanas votan y eso hay que prohibirlo total y absolutamente. Se tienen que terminar las candidaturas testimoniales”, apuntó.
Desde un ámbito más cercano al oficialismo, Vilma Ibarra no tuvo dudas en señalar a la Ley de Medios, “porque me parece que era una deuda pendiente. Fue además una enorme disputa y un enorme debate dentro del ámbito nacional. Toda la ciudadanía estuvo involucrada y además, pese a lo que se pensaba, salió con fuertes consensos numéricos. Digo, salió con muchos votos e involucró a toda la ciudadanía, a los medios de prensa, a la gente encargada de la cultura, a la política. Así que sí, fue la ley más importante”.
Para el radical Rubén Lanceta, que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sea importante “no quiere decir que uno esté de acuerdo”. Empero, consideró que “lamentablemente” ese fue el proyecto más importante, “aunque nosotros votamos en contra porque tuvo un tratamiento express. Realmente es una ley que cercena la libertad de expresión, que está hecha a medida de los enojos coyunturales del Gobierno con algunos medios que, por supuesto, tienen posición predominante en el mercado y nosotros estamos de acuerdo en evitar las posiciones dominantes, pero no era la forma ni el modo en que se trató esa normativa”.
“La Ley de Medios era una deuda pendiente de la democracia argentina”, concedió Gustavo Serebrinsky al citar ese tema, concediendo que “después podemos disentir si uno está de acuerdo tal cual salió, si podía salir mejor, que eso pienso yo particularmente: que necesitaba más consenso, y que tiene algunos rasgos caprichosos”. Empero, puntualizó que “haberla aprobado, haber regularizado la situación de las pequeñas y medianas empresas mediáticas, la participación comunitaria, bueno, estamos de acuerdo con un montón de cosas, pero lamentablemente, como ocurre casi siempre con este Gobierno, atrás de un objetivo loable esconde algún interés particular y eso es lo que hace entrar en contradicciones a muchos de los que estamos de acuerdo con los objetivos pero decimos que el fin no justifica los medios”.
Otros temas
Como decíamos, el ahora ex diputado Juan Sylvestre Begnis mencionó un proyecto del ámbito que él maneja: la ley de Salud Mental. “La verdad, es para aplaudir que se haya debatido -dijo a Parlamentario-. También creo que en la Comisión de Salud se han planteado leyes de gran relevancia como la de Cirugía de Trompas o la de Programas de Medicamentos Genéricos que, aunque parecía imposible que fueran aprobadas, finalmente lo fueron”.
Un tema que concitó un 3,8 por ciento de menciones fue el de la mayoría de edad. Promovido desde el Senado por el socialista Rubén Giustiniani, la ex presidenta de la bancada de ese partido Silvia Augsburger lo citó puntualmente como “un tema fundamental que requería adecuar nuestra legislación interna, luego de la aprobación de la Convención por los Derechos del Niño, para darle a todas las personas de dieciocho años las capacidades que tienen hoy”.
“Hubo varios, no puedo elegir uno”, señaló el radical Pedro Azcoiti, quien citó finalmente dos: la Reforma Electoral, las Facultades Delegadas, y luego incluyó en su menú de alternativas los pedidos de interpelación por parte de grupos opositores o sesiones en minoría donde hubo debates importantes. “Yo creo que todo esto giró en torno a un tema central que fue el de la concentración de poder que el Ejecutivo ha llevado adelante”, puntualizó el legislador con mandato cumplido.
En cambio, a la ahora legisladora porteña María América González lo que le dio más satisfacción fue “derogar las nefastas administradoras que estafaron a jubilados y también a todos los aportantes, creo que esto fue lo mejor que hizo el Gobierno en el último tiempo”. Claro que ese fue un proyecto aprobado el año pasado, pero bueno, no se le puede negar que ella lo destaque, habida cuenta de la importancia que para ella representa.
A su turno, la diputada Lidia “Pinky” Satragno, que concluyó el año presidiendo la histórica sesión preparatoria de Diputados, no votó por nada en particular, ya que a su juicio “no hay ningún proyecto que responda a la realidad, a las urgencias que tiene el país”. Cabe consignar que la respuesta de la diputada “decana” se dio en momentos en que se debatía la reforma electoral, proyecto que definió como “un mamarracho”, apuntando que “estoy en contra de muchos de los artículos, pero una ley que no me dé a mi garantías de que no va a haber más fraude, después de haberlo padecido, no me parece que se deba tomar ni siquiera en cuenta. O sea, ¿cómo vamos a seguir votando con la lista sabana? Es disparatado. Y las excusas que da el Gobierno para no ir a la boleta única o el voto electrónico, son infames”.
El ranking
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 42,3%
Ley de Reforma Política 14%
Ley de ADN 8,1
Facultades Delegadas 6%
Ley de Mayoría de Edad 3,8%
Otros 26%
Fuente: Indice de Calidad Legislativa