El senador Vera culpó al Gobierno de facilitar los accidentes de tránsito por falta de mantenimiento de las rutas debido a “la inoperancia del Estado que gestiona”.
Ante los numerosos accidentes de tránsito que ocurren en el país, el senador nacional Arturo Vera aseguró que “estamos ante un gobierno inoperante e incapaz, por lo que le resulta difícil dar las respuestas esperadas”.
El radical aclaró que cree tener la “obligación de alertar a la población sobre estas debilidades, pues sino apareceremos como cómplices de quienes procuran mediante grandilocuentes anuncios de obras y falsas afirmaciones, hacer pensar a la ciudadanía que lo malo es bueno”.
“Hay que decir estas cosas, tal como lo venimos haciendo, porque estamos frente a un gobierno que tiene montada una ingeniería para disimular la inoperancia del Estado que gestiona”, afirmó.
Asimismo, respecto al caso concreto de su provincia, Vera sostuvo que en Entre Ríos “no nos pueden asombrar que suceden, pues las condiciones de transitabilidad de las rutas son muy malas. Agravándose por una red vial muy antigua y que además muestra en los trazados con asfalto, un desastroso mantenimiento”.
Según explicó, en las rutas de la provincia “existen tramos que han sido objetos de repavimentación reciente y que ya presentan grandes deterioros, convirtiéndose muchas veces en la fuente de los accidentes” y acusó que “las provincias están totalmente desfinanciadas para poder afrontar sus obligaciones, debido a que los recursos se los queda el Gobierno central”.
“El peronismo en gestión de gobierno ha sido una maquina de destruir el normal funcionamiento de las provincias al privarlas de recursos económicos, lo que viene ocurriendo y profundizándose desde la primer gestión justicialista iniciada en los años ‘90”, aseveró.
El entrerriano considera que “no hay sistema que garantice el buen estado y mantenimiento de los caminos y rutas en la provincia, desgraciadamente alguien puede estar desplazándose en un camino que aparece como recientemente reparado y encontrarse con la sorpresa desagradable de un pozo capaz de destruir el automóvil o hacerle perder estabilidad, generando un accidente”.
“No hay justificativo para este estado de cosas anormales cuya existencia, más que deberse a la falta de recursos, responde a la falla en la capacidad de gestión. En una palabra, no hay excusas para dicha omisión”, concluyó.