Un mensaje cruzado por las tensiones

El tercer discurso de CFK estará rodeado de una fragmentación política e institucional que avecina tiempos complejos. Miembros de la oposición proponen el boicot. Elisa Carrió propone a los otros bloques no asistir, si no hay garantías.

…Porque tener calidad institucional no significa que los opositores voten o piensen igual que el Gobierno, significa que aquellas cosas que evidentemente mejoran la situación de lo que se está discutiendo, se apoye y luego, en las elecciones, cada uno de los argentinos pueda elegir quién a su juicio va a defender y representar mejor sus derechos como ciudadanos, como trabajadores, como empresarios, como comerciante. Pero el momento de decidir teniendo en cuenta eso, los verdaderos intereses. Debatamos pero en el término de discusión, sin querer imponer al otro ideas y cuando el otro, democráticamente, como marca la Constitución Nacional, tiene un resultado en este Parlamento, ser aceptado y pensar, en todos caso, la mejor manera de tener presentes mejores ideas y mejores argumentos para, en definitiva, poder luego ganar un debate una elección. Que de eso se trata la democracia. Lo que no podemos seguir maltratando el sistema democrático en su conjunto, porque creo que la Argentina tiene demasiadas experiencias nefastas en materia de no respetar la institucionalidad y, fundamentalmente, no funcionar en forma democrática”.

Ese fue el tramo final del discurso del año pasado de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el que tuvo plagado de cifras económicas nacionales en el contexto de la crisis financiera internacional y el anuncio de leyes sancionadas las que seguramente volverá a repetir y regodearse con la reforma política, entre otras.

A diferencia del año pasado estará sentado en una banca su esposo – Néstor Kirchner-quien arribó a ese lugar para erigirse en el jefe absoluto del FpV en el Congreso de la Nación, es decir para monitorear directamente lo que sucede fundamentalmente en los recintos, como acaba de suceder en la Cámara alta.

Otro detalle del escenario del recinto de la Cámara baja es que el peronismo con sus bloques, tanto en el Senado como en Diputados está fragmentado por la disputa presidencial de agosto del 2011, lo que repercutió en la cantidad varones y mujeres de los bloques que conducen Miguel Angel Pichetto y Agustín Rossi: en el Senado32 y en Diputados 87, con lo cual necesitan si o sí de sus aliados para dar batalla a la oposición.

Ese es el cuadro partidario que le depara ahora al matrimonio presidencial desde su llegada a Balcarce 50 en mayo de 2003. Una situación que puertas adentro del oficialismo oficia de disparador en más de una discusión interna, como se refleja en esta edición al relatar la pelea entre halcones y palomas.

Lógicamente despierta curiosidad imaginarse cómo serán los dos años restantes para que cumpla su mandato CFK y de acuerdo con las bocas opositoras genera más de una especulación institucional.

Al cajón de los recuerdos

Al margen de esas especulaciones, uno de los temas centrales que seducía a CFK y NK era la presentación el 25 de Mayo de una nueva versión del gran acuerdo nacional, una especie de GAN modelo K.

Lo anunció con bombos y platillos en su discurso del 1 de marzo del 2008 con el nombre del Acuerdo del Bicentenario que prometía un país integrado, donde la pobreza descendería y la indigencia bajaría al cinco por ciento…

El anuncio del Acuerdo Bicentenario, ahora es un mero recuerdo y tal vez lo reavive en su discurso para que aplaudan los suyos, los gobernadores y afuera la militancia de los movimientos sociales como sucede desde el 2003, con una incitación a una celebración que pinta más para actos musicales, teatros y murgas callejeras y el elemental desfile militar.

El país integrado está roto en todas sus facetas, con una implosión interna que desnuda que el proyecto nacional y popular está en la cornisa. Por eso el diputado nacional Néstor Kirchner en su discurso en La Plata hizo eje en quienes ponen piedras en el camino.

Argumentos que seguramente va a repetir CFK con el estilo que la caracteriza, además de acuerdo con la información a la que accedió Parlamentario la Presidenta le dedicará unos párrafos cómo zafó la Argentina de los efectos de la crisis financiera internacional. También brindará detalles de las aburridas estadísticas de obras públicas, de cómo se mantuvo los índices laborales en blanco, la propuesta educativa para el secundario y la tradicional mención de los derechos humanos. Sin olvidarse de la cita de la defensa sin límites de la soberanía sobre las Islas Malvinas acosada nuevamente por los ingleses. Claro que no se privará de deslizar la posibilidad de un anuncio que les permita recuperar la iniciativa política, hoy en manos de la oposición.

Qué pasó con el Acuerdo del Bicentenario es un misterio a develar, dado que tendría que reconocer que nuevamente han fracasado al concebir la política cómo algo que se escribe y se congela en el tiempo de acuerdo con sus autores intelectuales. Nada más alejado de la realidad como ha quedado demostrado en los últimos meses y que lo ilustra ese tramo del discurso del año pasado con el que se inicia esta crónica. Es más que didáctica su lectura para cotejarla la brecha, no entre pobres y ricos, sino entre la teoría K y la cruel realidad, en el decir de un empinado legislador del oficialismo en la ronda de consultas el miércoles a la noche cuando el Congreso era un hervidero de especies y chanzas sobre la caída del quórum del Senado.

Pruebas al canto

La segunda apelación épica K fue la creación del Fondo del Bicentenario que se convirtió en un impensado dolor de cabeza y que cada vez más se diluye, quedando simplemente reducido a su sigla FoBi.

Su intento de implementar contra viento y mareas lo ha llevado a una crisis institucional en un verano más que caliente y que en el marco de su judicialización tanto por el oficialismo como por la oposición, resta su paso por ambas cámaras del Congreso. El primer intento de su obturación es en la Cámara baja, al día siguiente del discurso presidencial, pero no a instancia del bloque del FpV, sino de la oposición, en su primera prueba de poder de fuego si que es logra sentar en sus bancas a 129 legisladores, como aseguran a quienes quieran oírlos el radical Oscar Aguad, el macrista Federico Pinedo, los peronistas Felipe Solá, Graciela Camaño y Elisa Carrió, entre otras voces.

Una presunta victoria que puede darse también en el Senado, más allá de las enfermedades y promesas de los gobernadores. Hasta el mismo ratificado presidente provisional del Senado José Pampuro arriesgó el vaticinio de que así como está no pasa la propuesta oficial. Un mensaje que puso al borde de un ataque de nervios, en particular a los principales habitantes de la Casa Rosada y de la Quinta de Olivos.

La única certeza es que en su discurso CFK insistirá con su aprobación por las bondades de su aplicación. Será su último alegato por la supervivencia del mismo, es decir del famoso FoBi….

Nosotros también

Pese a este clima que reina en el oficialismo en las huestes de la oposición, en particular entre los senadores y diputados de todo el arco ideológico, ya está cada uno transitando su juego lo que le da un cierto respiro a los K.

Es un secreto a voces que los cursos de acción en el Congreso partió al Acuerdo Cívico y Social; que los bautizados peronistas disidentes en sus bloques de 29 varones y mujeres y de tres, dos y unipersonales en ambas Cámaras es un prueba irrefutable que uno está imaginando cómo se posesiona de cara a las urnas. Y en franja progresista se percibe que están mas divididos que nunca.

Quienes estarán en el recinto es un misterio y dado que ya ronda el fantasma del boicot al acto inaugural del nuevo periodo de sesiones ordinarias de este año, el tercero de la era CFK que ya promete ser conflictivo a la hora de las sanciones de las leyes. Lo que sucedió en el Senado es un anticipo de lo que viene.

Como el año pasado CFK estará acompañada por el presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Fellner y Julio Cleto Cobos. Más que obvio que no aprovechará para echarle en cara que no cumple fielmente su rol de vicepresidente como lo establece la Constitución nacional, pero cómo no se hablan ni por señas, se va a quedar con las ganas de preguntarle de donde sacó que ella y su marido están con ganas de adelantar las elecciones, como hizo rodar en los últimos días.

En cuanto a quienes estarán en el recinto está en el tapete de las discusiones en la oposición ya que Elisa Carrió pidió a los demás bloques afines demandar garantías para asistir.

Ese es el contexto del tercer discurso de Cristina Fernández de Kirchner lo que da pie para mas de una conjetura, pero por el momento el lunes después de sus palabras que estarán impresas en un libro distribuido a los legisladores, al que seguramente le va a agregar acotaciones como es su estilo, va ha despertar los mimos del oficialismo y las furiosas críticas de la oposición.

En rigor lo del lunes es institucional, en tanto que el martes en Diputados y el miércoles en el Senado es una bomba de tiempo para el oficialismo.

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