El canciller juró en su cargo y cuestionó a los legisladores que más presionan por el tema Venezuela, al tiempo que también cargó contra parte de la prensa.
En su primer día como ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman cargó contra la oposición y parte de la prensa, al rechazar enfáticamente la existencia de una “embajada paralela”.
Eso “funciona en las mentes de algunos periodistas”, señaló como carta de presentación frente al tema controvertido que debe enfrentar a poco de asumir en el cargo.
Asimismo cuestionó duramente a los diputados que, aseguró, pretenden hacer “un chiquero político” de la presentación de Eduardo Sadous prevista para este miércoles.
En declaraciones a varios medios radiales, el ex embajador argentino en Estados Unidos rechazó que la presencia de Sadous en el Parlamento sea un problema. “No es un problema, es un caso muy concreto”, replanteó, argumentando que el ex embajador “fue autorizado a concurrir por Taiana y yo no tengo ningún problema en que concurra”.
“Los problemas los tiene Patricia Bullrich y otros diputados; son otros los que quieren hacer de esto un chiquero político”, disparó el funcionario.