Los que inclinan la balanza

Mauricio Macri, Carlos Reutemann, Daniel Scioli y Francisco de Narváez tienen un caudal electoral propio que les permite estar alejados de las internas. La estrategia es esperar los cursos de acción de las nominaciones. Son conscientes de que pueden inclinar la báscula para un sector u otro.

Los cuatro dirigentes tienen un origen empresarial en sus formaciones y por diferentes motivos irrumpieron a la política nacional. Carlos Reutemann y Daniel Scioli se iniciaron en la arena política de la mano del ahora senador Carlos Menem, en tanto que Mauricio Macri, alentado por su buena gestión al frente del Club Boca Juniors decidió armar un espacio propio, mientras que Francisco de Narváez se vinculó con la política después de su frustrado apoyo -para la segunda vuelta- a Menem en 2003.

Actualmente “El Colorado” ejerce el rol de diputado nacional y el resultado de las elecciones del 28-J lo catapultó a un lugar expectante en el escenario electoral del año que viene en la provincia de Buenos Aires.

Mauricio Macri arribó a la jefatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su deseo es cruzar en diciembre del año que viene la Plaza de Mayo para ser el principal habitante del primer piso de Balcarce 50.

En tanto, Carlos Reutemann tiene mandato como senador nacional hasta 2015 y rompió con el oficialismo en el contexto de la Resolución 125, y es uno de los candidatos presidenciales del justicialismo anti K.

Mientras que Daniel Scioli, tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, quedó en la grilla de candidatos a encabezar la boleta presidencial del FpV-PJ, siempre y cuando Cristina Fernández de Kirchner decida pasar el resto de sus días en su refugio sureño.

O sea que a partir del 10 de diciembre del 2011 Mauricio Macri, Carlos Reutemann, Daniel Scioli y Francisco de Narváez, gracias al ejercicio de la voluntad popular, están en la cúpula del poder en la Argentina y como son conscientes de que gozan de las preferencias de vastos sectores de la sociedad, tienen como estrategia esperar sin caer en la desesperación de que rol van a jugar.

Una decisión que les permite estar lejos del ruido de las internas y en el ínterin consolidar sus bases de apoyo a nivel de dirigentes, razón por la cual no le niegan el saludo a nadie y comparten discretos encuentros, lejos de las luces de la TV.

Ninguno de los cuatro duda de que los demás candidatos dependen -en gran medida- de ellos para cerrar el ciclo que se inició el 25 de mayo 2003. Entonces persisten en sus tareas de construir el andamiaje que los habilite para la hora de las decisiones, es decir escuchar las propuestas, pero desde una posición de imprescindibles. Son conscientes además de que están habilitados para imponer sus condiciones, de fijar la agenda y de reservarse el armado final por la fuerza que opten jugar.

Por el momento, Macri, Reutemann y De Narváez están en el espacio del PRO y del Peronismo Federal, mientras que Scioli en el FpV-PJ. Lógicamente cada uno de ellos tiene su perfil y libreto propio de cara a las elecciones del año que viene y según un sondeo de Parlamentario en sus círculos más íntimos depara este cuadro de situación

Hiperkinético

Sin lugar a dudas que de los cuatro Francisco De Narváez es el que más despliega actividades proselitistas públicas y privadas que ya le generaron más de un problema con sus socios políticos.

“El Colorado” mantiene una relación más que tirante con Eduardo Duhalde, al que cada vez que puede lo devalúa utilizando la frase: “un hombre de la vieja política”. Tampoco goza de buena salud su relación con Macri y con Solá, socios en la última contienda electoral. Sin embargo, ha acercado posiciones con Das Neves, con quien salió a caminar el distrito bonaerense.

De Narváez tiene autonomía propia, lo que genera malestar en la cúpula del Peronismo Federal. La síntesis de pensamiento del sector es que “coquetea con todos” y destacan, por ejemplo, sus reuniones públicas y privadas con Julio Cleto Cobos y los encuentros con empresarios a quienes les transmite su vocación de poder resaltando su independencia de las estructuras partidarias tradicionales.

Su carta de presentación es el triunfo en las elecciones del 28-J, lo que es cuestionado por esos dirigentes con el argumento de que nadie es dueño de los votos eternamente, como ha quedado demostrado en la historia argentina. Ponen en duda esa fidelidad, y del lado de Duhalde ya le empiezan a marcar la cancha con la segura nominación de la diputada nacional Graciela Camaño para la gobernación. O sea que es el primer mensaje concreto de que no tiene el cargo seguro.

Una razón más para no participar de las publicitadas reuniones del cuarteto presidencial del Peronismo Federal. Esa autonomía ya no es digerida y en las conversaciones privadas dicen que dicen que no se privan de cuestionarlo. Tan es así que en una de las últimas reuniones alguien dijo: “no sabe dónde está parado”.

Por el momento es imposible deducir en qué puede terminar esta autonomía, la que por ahora no cede. Lo cierto es que no le queda mucho margen para decidir con quién va a jugar en las próximas elecciones, más allá de que sus principales espadas digan que “el candidato presidencial del PF tiene que salir con el aval de nuestro sector”, una especulación basada en los resultados del 28-J.

Con este parámetro, De Narváez considera que su caudal electoral será vital para cualquier candidato que se precie llegar a la Casa Rosada. ¿Será así nomás?…

MM

El ingeniero Mauricio Macri es uno de los más conscientes de que la fuerza política que aspira eyectar a los actuales habitantes de la Casa Rosada lo tiene que contar y por ende desde ya les ha comunicado a sus interlocutores que va primero en la boleta presidencial y que no será segundo de nadie.

Por lo pronto, ya terminó de armar el PRO a nivel nacional con dirigentes desencantados del peronismo y del radicalismo en las provincias, e independientes, pero que carecen de fuerza territorial para neutralizar a los caudillos regionales.

Precisamente ese dato, que no es menor, es el que tienen en su poder Alberto Rodríguez Saá, Felipe Solá, Mario Das Naves y Eduardo Duhalde, para no estar arrinconados en la mesa de las negociaciones con MM, lo que no es ninguna novedad.

El padrón electoral no sólo se reduce a la Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, con lo cual nadie que pretenda aspirar a ganar puede soslayar la importancia en el conteo final de las demás provincias en las que el PJ o la UCR conservan el reconocimiento popular.

Desde ya que el PRO en soledad no puede enfrentar a los aparatos provinciales con años de vigencia, por lo tanto la diferencia a su favor en los grandes distritos corre el riesgo de diluirse en el resto del país. En ese sentido en las últimas elecciones el FpV amainó las diferencias que sacó la oposición en esos distritos con el triunfo en las provincias del NOA y del NEA, por dar un ejemplo más que didáctico sobre la imperiosa necesidad de construir un frente electoral con las fuerzas afines.

Tan es así que los principales referentes del Peronismo Federal han incentivado sus reuniones con el macrismo. Ramón Puerta, Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saá y Carlos Reutemann, incluido Eduardo Duhalde, ya habrían dado el visto bueno para acordar con Macri una alianza. Las negociaciones, según estos actores, están más que avanzadas.

Ahora, hasta dónde está en condiciones para negociar Mauricio Macri es un misterio a develar, recién el año que viene, tal vez a partir de marzo o abril cuando empiecen las definiciones con incidencia en el tablero nacional.

Más allá de estas especulaciones, el espacio político del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se sigue mostrando como imprescindible, en base al caudal de simpatizantes a su figura de acuerdo a todos los sondeos de opinión. En todas las encuestas conocidas, MM figura en los primeros lugares.

A partir de ese reconocimiento que implica que los efectos de la Comisión Investigadora sobre las escuchas ilegales no ha esmerilado su proyecto político -salvo en algunos sectores porteños- es imposible medir su alcance para cuando se abran las urnas.

En tren de esa estrategia de no estar acosado por la interna desatada para ser designado su heredero en la Jefatura de la Ciudad, ha ordenado el cese de la misma hasta tanto se consolide su postulación, sin ruidos en su alrededor.

En boxes

La muerte de Néstor Kirchner también repercutió en Santa Fe y sorprendió la asistencia del senador Carlos Reutemann en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada, para dar su despedida al ex presidente de la Nación con quien tenía una relación más que tirante. Tal vez para evitar una situación conflictiva no se acercó a la Presidenta para darle el pésame, después de los silbidos que despertó su figura en la Plaza de Mayo cuando lo vieron por las pantallas gigantes desplegadas al frente de la Casa de Gobierno.

En los días siguientes sus habituales voceros, los diputados nacionales Daniel Germano y Celia Arenas, dejaron trascender que Reutemann les había comentado que se está en vísperas de “una nueva etapa política”, lo que alentó las especulaciones de que el ex piloto estaría dispuesto a volver a las pistas electorales en el 2011.

Un análisis que despierta el entusiasmo de Germano, Arenas y en particular de Jorge Obeid, quien siempre ha manifestado que si “El Lole” va por la presidencia, él va por la gobernación, aunque ahora le podría salir un competidor: su colega Daniel Germano.
Si el senador decide jugar en las presidenciales del año que viene, la alegría no sólo sería de Obeid, sino también de Francisco de Narváez, uno de los dirigentes que más empuja e imagina un armado electoral con la presencia de Reutemann. En la misma línea estaría Macri. Precisamente en las huestes del macrismo imaginan la fórmula Macri-Reutemann, convencidos de que el senador no quiere complicaciones.

Ahora, si Reutemann decide postularse para la primera magistratura nacional, los demás precandidatos del Peronismo Federal deberán bajarse si o sí, ya que el trío Duhalde, Solá y Das Neves, no miden ni la mitad de lo que hoy ostenta el ex piloto de Fórmula Uno.

En ese sentido los asesores de Solá y Das Neves coincidieron ante la consulta de Parlamentario de que hay que esperar el famoso sí de Reutemann, quien fiel a su estilo ha optado por conservar el silencio hasta marzo, pero con el agregado de su análisis de que “se abre una nueva etapa política”.

Sin embargo, para sembrar otro cono de sombras sobre el futuro político del senador, allegados al senador comentaron a Parlamentario que finalmente “El Lole” será candidato a gobernador. “El no quiere tener problemas, prefiere quedarse en la Provincia”, nos dijo nuestro interlocutor.

Lo cierto es que Reutemann, con todas sus ambigüedades, concita la atención de una buena parte de la ciudadanía nacional, por lo tanto su jugada será importante en las próximas elecciones.

Daniel es Daniel

Finalmente quien está en la vidriera es nada más ni nada menos que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien también siente que se está gestando un nuevo escenario partidario por el deceso de Néstor Kirchner, con quien en las semanas previas acordaron seguir trabajando juntos y poner paños fríos a las críticas formuladas sobre su autonomía en función de sus encuentros con dirigentes del arco opositor en determinadas fiestas y que estaba barajando su candidatura presidencial que erizó la piel kirchnerista.

Al igual que Francisco de Narváez, Mauricio Macri y Carlos Reutemann, Scioli es plenamente consciente de que es un hombre imprescindible en los armados electorales con vocación de ganar, por el reconocimiento popular a su gestión y a su trayectoria de fidelidad a los proyectos políticos en los que se ha embarcado.

Su perseverancia, pese a las adversidades personales y el hostigamiento que padeció por parte del matrimonio presidencial, es un mérito que más de uno lo reconoce y que potencia sus ambiciones de ir por más.

Lógicamente la pregunta es qué significa “ir por más”. La hipótesis más firme es que va esperar que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner defina que va a pelear para retener el máximo cargo del Ejecutivo, para recién confirmar su próximo paso electoral.

Tan lineal es su andamiaje político, es que todos coinciden en destacar que no va a romper con “el cristinismo”, para armar su futuro político con el Peronismo Federal, sino que va a seguir revistando en las filas del FpV en el lugar que lo nominen, o sea continuar en la gobernación, urnas mediante.

En el entorno del gobernador dicen que Scioli tiene la esperanza de que CFK desista de su postulación -algo improbable, por cierto- y que él sea el “gran elegido”. De no ser así, seguirá con su campaña por la reelección al frente del Ejecutivo provincial.

Empero, sus detractores no entienden cómo sigue figurando en el primer lugar de las encuestas en su distrito, con todos los problemas sociales que sacuden a diario, como la inseguridad y la pobreza. Dos temas que figuran entre los principales reclamos de la sociedad.

Sin apuro

Este es el panorama que atraviesan Macri, Reutemann, Scioli y De Narváez cuando restan once meses para las internas abiertas del 14 de agosto, pero que la centralidad de las definiciones se empezaran a perfilar después del verano, no antes para evitar ser sacrificados en el altar de las intrigas y de los cambios pasajeros que van a darse en forma incesante en el proceso de los reacomodamientos partidarios a la hora de las ofertas de las candidaturas.

Los cuatro dirigentes -en función de su caudal de votos- incidirán, sin lugar a dudas, en el ejercicio de la soberanía popular tanto en agosto como en octubre del año que viene. Por lo tanto, tienen la posibilidad todavía de hacer la famosa “plancha”, hasta el momento de la definición y a partir de allí definir el rol que van a jugar. Obviamente ese juego no es garantía de éxitos, pero han decidido no ponerlo en la vidriera ahora, sino después…

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password