Sucesión de victorias del oficialismo en el Senado

La bancada que lidera Miguel Ángel Pichetto dio quórum y permitió el debate. Los antikirchneristas no consiguieron los dos tercios para tratar “superpoderes”. Después perdieron la votación sobre la reforma del Consejo de la Magistratura y sobre el cambio de régimen de los DNU. La iniciativa de regulación de prepagas fue modificada y volverá a Diputados. El proyecto de Salud Mental ya es ley.

El oficialismo vence a los bloques opositores durante la última sesión que realiza el pleno del Senado: la bancada que lidera Miguel Ángel Pichetto dio quórum, permitió el debate y ganó las votaciones sobre los proyectos de reforma del Consejo de la Magistratura y del cambio de régimen de los DNU, que terminaron siendo rechazados.

La sesión, que comenzó a las 15.30 gracias a la presencia de legisladores oficialistas, comenzó con el aval a la entrada de pliegos de ascensos militares, que deberán evaluarse en la Comisión de Acuerdos del Senado, cuyo presidente es el chubutense Marcelo Guinle.

Seguido a eso se produjo un extenso debate sobre lo acordado en Labor Parlamentaria, que terminó aprobándose tras varios cruces entre kirchneristas y opositores. Luego vino la primera derrota de los opositores, que no consiguieron los dos tercios de los votos para habilitar el debate sobre los denominados “superpoderes”, que volverá a comisión.

Reforma del Consejo de la Magistratura

El proyecto opositor –viene de la Cámara baja- aumentaba de 13 a 18 los integrantes del Consejo. Además se restituía la presidencia del cuerpo a la Corte Suprema, se otorgaba una conformación con menos representantes del poder popular, y se reducía de cinco a tres los miembros que responden al oficialismo.

La primera en hacer uso de la palabra fue la senadora del Peronismo Federal y titular de la Comisión de Legislación General de la Cámara alta, Liliana Negre de Alonso, que señaló que es necesario que el Consejo de la Magistratura sea liderado por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Además dijo que el proyecto opositor apunta a favor de un “equilibrio de poderes”.

Por su parte, el legislador kirchnerista y líder de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, Nicolás Fernández, sostuvo que “es absolutamente mentira que el oficialismo tenga poder de veto” con la actual conformación.

La afirmación del santacruceño fue rechazada por Negre de Alonso y por el senador mendocino y presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Ernesto Sanz, que aseguró que “con el derecho de veto, un juez de la república puede no juzgar ni investigar al poder porque siempre sabrá que, al final del camino, necesitará el voto de un oficialista”.

Sanz admitió que hubiese preferido “una ley más simple”, y puso de ejemplo un proyecto presentado por él, que tenía dos artículos. El central, según indicó el legislador, llevaba la cantidad de integrantes de 13 a 15, con la entrada de un abogado y un académico al Consejo de la Magistratura.

El líder de la bancada kirchnerista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, expresó que “si la Corte Suprema preside el Consejo de la Magistratura, estaría logrando una concentración de poder”, y detalló: “Cuando uno analiza el actual funcionamiento del Consejo ve que las votaciones, prácticamente, fueron por unanimidad”.

Pichetto manifestó: “Para aprobar este proyecto se necesitan 37 senadores. La verdad es un disparate institucional esta iniciativa y no tienen el número –en relación con los cálculos opositores-, tienen ganas de perder, de que el resultado final sea la derrota”.

El resultado de la votación fue un abultado 38 a 31 a favor del rechazo del proyecto que impulsaban los legisladores antikirchneristas. Al oficialismo se le sumaron los pampeanos Carlos Verna y María de los Ángeles Higonet.

Modificación del régimen de los DNU

El proyecto opositor dejaba constancia que cualquier Decreto de Necesidad y Urgencia, para mantener vigencia, iba a necesitar la aprobación de las dos Cámaras del Congreso, dentro de un plazo de 60 días. Actualmente sólo se necesita el aval de una de ellas.

Además, la iniciativa ampliaba de 16 a 24 los integrantes de la Comisión Bicameral, que es la encargada de estudiar la legalidad de los decretos, e iba a estar presidida por un legislador opositor.

Fernández arrancó el debate con una definición contundente: “Un DNU es ley desde que es emitido, salvo que lo rechacen las cámaras”.

La senadora del Peronismo Federal y titular de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Sonia Escudero, planteó que “una ley no puede ser ley si las dos cámaras no están de acuerdo, es inconstitucional”.

Escudero aseveró que “el Congreso tiene la obligación de controlar si están dadas las razones de necesidad y urgencia del decreto”, y puntualizó que la iniciativa opositora “es una gran mejora en cuanto a lo que hoy tenemos, que es inconstitucional”, ya que “se permite que el Ejecutivo gobierne a través de los DNU sin control”. La salteña concluyó: “Veo que la Argentina se va encaminando hacia un Estado totalitario”.

“Hablamos de la necesidad de pegarnos a la constitución”, explicó el jefe del bloque radical en la Cámara alta, Gerardo Morales, que agregó: “Hay tres cambios fundamentales. Uno es la integración de la comisión, ya que la actual obstaculiza el rol del Congreso. El segundo es el de la participación de las cámaras, mientras que el tercero es la cuestión del plazo”.

Por su parte, Pichetto señaló que un DNU es “un instrumento fundamental para la gobernabilidad, para que al momento de gobernar se pueda ser eficaz”, y añadió: “Para dejarlo sin efecto se necesita, porque funciona como un ley, el rechazo de las dos cámaras”.

La votación sobre este tema tuvo el mismo destino para los opositores, que fue la derrota: 36 legisladores oficialistas rechazaron el proyecto. Los antikirchneristas sólo consiguieron 29 adhesiones.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password