El senador kirchnerista y precandidato a jefe de Gobierno, Daniel Filmus, aseguró que la gestión de Mauricio Macri “tuvo dos contenidos que han desilusionado: uno, la poca sensibilidad social; y otro, la ineficiencia”.
Uno de los precandidatos que tiene el Frente para la Victoria (FpV) de cara a las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires es el senador Daniel Filmus. El ex ministro de Educación de la Nación manifestó, en diálogo con Parlamentario, que “la mayor parte de los porteños quieren un cambio” y que durante la gestión del actual jefe de Gobierno, no se hizo “ninguna obra importante”.
- ¿Cuál es la evaluación que usted realiza sobre la gestión de Mauricio Macri?
- Ha sido una gestión que ha tenido dos contenidos que han desilusionado a los porteños: uno, la poca sensibilidad social, ya que no ha tocado los temas en donde el Estado tenía que estar presente, como por ejemplo, la salud, la educación, la vivienda, el medio ambiente; y por el otro, la ineficiencia. La Ciudad volvió para atrás en todo.
- ¿Tiene solución el problema habitacional qué tiene hoy en día la Ciudad?
- Tenemos 160.000 porteños viviendo en villas. Es uno de los problemas más graves. De los 2.800.000 porteños, hay medio millón con problemas habitacionales. Una parte requiere construir viviendas nuevas, pero otra requiere de políticas hacia sectores medios que son fundamentalmente de tipo crediticio, con tasas de interés subsidiadas. En el Presupuesto que propone Macri para 2011, que nos extorsionó con que si no lo votábamos, adelantaba las elecciones, le retiraba al Banco Ciudad, para incorporar a los gastos de la Ciudad, cerca de 300 millones de pesos. Ese dinero no representa ganancias del Banco Ciudad, por lo que deberían reinvertirse en subsidiar tasas de interés para Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), y para gente que necesita vivienda. Hay que tener una política de vivienda activa.
- ¿Y todo lo qué prometió Macri respecto de este tema no se hizo?
- Macri prometió 10.000 viviendas por año. Si las mismas se hubieran hecho, en cuatro años teníamos hábitat para las 160.000 personas, teniendo en cuenta a cuatro personas por vivienda. Eso no se hizo y tampoco hubo una política destinada a los sectores medios. Creo que un plan de ocho años permitiría que la Ciudad resuelva el tema de la vivienda.
- Para la Ciudad, el Frente para la Victoria tiene tres precandidatos: usted, y los ministros de Trabajo y Economía, Carlos Tomada y Amado Boudou, respectivamente. ¿Cómo ve la interna?
- La veo muy bien. Hay tres muy buenos candidatos, los tres tienen responsabilidades importantes en el Gobierno y priorizan la defensa del proyecto nacional. Buscaremos y encontraremos algún mecanismo que nos permita definir quién es el mejor candidato.
- ¿Qué lo diferencia a usted de Tomada y Boudou?
- No quiero marcar las diferencias, sino lo que nos une. Yo tengo una trayectoria en la Ciudad, fui candidato, venimos con equipos trabajando, tenemos propuestas y una mirada que implica la construcción de un frente basado en el peronismo y en el Frente para la Victoria mucho más amplio.
- ¿Puede haber consenso en relación con la elección del candidato?
- Sí, estoy convencido.
- ¿Cómo se convence a un electorado tan cambiante?
- La mayor parte de la gente de la Ciudad quiere cambiar. Tenemos que convencerlos que el mejor cambio, somos nosotros. Pero los porteños tienen una desilusión enorme, incluso los que votaron a Macri: no hizo el subte, no resolvió el tema de los estacionamientos, de la basura, etcétera. El sur sigue sumergido, las escuelas no están en condiciones. La gente lo ve, y además ve poca la predisposición para el trabajo.
- ¿Puede el peronismo, finalmente, levantarse en la Ciudad?
- Yo creo que la existencia de tres candidatos ayudó a que el Frente para la Victoria tenga una presencia más grande en la Ciudad, y me parece que es la oportunidad para transformarla.
- ¿Tuvo charlas con el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman?
- Sí, pero todavía no se ha tomado ninguna decisión.
Los resultados del informe PISA
- ¿Cuál es la evaluación que hace usted sobre los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA)? Algunos legisladores opositores criticaron los niveles que tuvo Argentina en dicho examen…
- Lo que muestra el informe PISA es que se mejoró en todas las áreas, especialmente en lengua. Es ridículo lo que plantearon los medios: ha empeorado la situación cuando lo compararon con el 2000, pero resulta que en 2003, que se tendría que haber hecho la evaluación, no se hizo porque el Gobierno anterior se retiró de la misma. Cuando yo fui ministro nos reincorporamos, ya que lo peor que se puede hacer es no medir, aunque nos dé mal.
- ¿Quién suspendió la realización de la evaluación?
- En 2003 no hay evaluación porque, en su momento, el gobierno de De La Rúa se retiró, y para anotarse en el PISA hay que hacerlo con tres años de anticipación. Cuando realizamos la evaluación en 2006, vemos la caída de la crisis de 2000, 2001, 2002 y 2003, porque es una prueba que se toma no en un año, sino a los chicos de 15 años. Entonces esos chicos fueron retrasados por esa crisis, que fue la primera vez en la historia donde los estudiantes salieron de la escuela. La prueba se tomó en 2006 y el año pasado. Entonces ahora se demuestra que se mejoró en relación con 2006, y dicho efecto es un resultado de las políticas implementadas.
- ¿Cuánto hay que esperar para ver los resultados en las políticas educativas que implementa un Gobierno?
- Para que las políticas educativas tengan impacto, hay que esperar no menos de una década. Chile es el caso más notable: después de la caída de Pinochet, 20 años después se empieza a mejorar la calidad, lo cualitativo. Lo cuantitativo es más fácil de ver: uno puede contar que hay más escuelas, más chicos, más escuelas técnicas, más inversión. En lo cuantitativo se pueden ver rápido los cambios; en lo cualitativo hay que trabajar, por ejemplo, sobre los haberes de los maestros. Pero lo que quedó claro es que los diarios, con tal de dar una mala noticia, en vez de comparar con 2006, donde habían mejorado todas las áreas, fueron a comparar con el 2000. Pero se olvidaron de la gran crisis que sufrió el país, que derivó en dos de cada tres chicos con hambre cuando asumimos nosotros en el Ministerio de Educación. Esa crisis derivó en el mayor abandono de la escuela y en una pobreza estructural para muchos argentinos.
La situación en el Senado
- El trabajo en la Cámara alta, ¿fue productivo en 2010?
- Durante 2010, después de empezar de una manera conflictiva, pudimos avanzar en un conjunto de temas muy importantes. Creo que, al principio, el Senado tuvo una situación de tensión, pero después pudo funcionar como los otros años, aprobando proyectos y leyes importantes, como por ejemplo, la Ley de Matrimonio Igualitario, que fue histórico. También creo que la oposición tuvo una actitud de tratar de trabar el funcionamiento: sólo consiguió mayoría en el caso de la distribución de las comisiones; incluso, en algunas, con mayoría holgada. Trabaron muchas cosas que queríamos sacar nosotros, pero hay que volver a discutir este año la integración de las comisiones y seguir avanzando para tratar de generar mejores condiciones que puedan ampliar el horizonte de derechos que tienen los argentinos.
- Discutir la integración en algunas comisiones es algo que también planteó el líder de la bancada oficialista, Miguel Ángel Pichetto. ¿Es una prioridad del bloque?
- Sí, yo creo que hay que discutir la integración de las comisiones, sin duda.
- ¿Se podrá tratar este año la Ley Superior de Educación?
- Creo que tenemos que esperar que llegue el proyecto del Poder Ejecutivo, que está debatiendo el tema con los rectores, y es bueno que la iniciativa de ley a discutir tenga el acuerdo de todos ellos. Sé que la iniciativa está en manos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y sería bueno que la discusión comience en base a los debates que se den en las universidades. Espero que el año electoral no impida que haya debates profundos en el Senado.
- ¿Le molesta que no se reglamente la Ley de Glaciares?
- Sé que hay una situación judicial. Está trabada, pero no tengo el detalle. Pero se tiene que reglamentar e implementar, por supuesto, y priorizar la realización del inventario.