Daniel Amoroso es uno de los primeros legisladores que abandonó el macrismo por diferencias políticas. Anticipa que su espacio participará con candidatos propios en la Ciudad.
El legislador de Unión Federal no titubea para cuestionar la conducción política de Mauricio Macri, una de las principales razones por las que se fue del PRO. Sin embargo, considera que la gestión es buena, aunque habría que profundizarla.
Rescata la labor de los ministros María Eugenia Vidal y de Diego Santilli. Cree que la jefatura de Gobierno puede haberle sido útil a Macri para adquirir experiencia y perfilarlo como candidato presidencial, pero aún así sostiene que el titular del Ejecutivo porteño carece de práctica en la función pública.
El legislador se identifica con el candidato a gobernador Francisco De Narváez y se reivindica un peronista desde siempre. Anticipa que participará desde el espacio Unión Celeste y Blanco en todo el proceso electoral de la Ciudad. A continuación los párrafos más destacados del diálogo que Parlamentario mantuvo con Amoroso, quien remarcó que la representación sindical que ostenta no fue reconocida en el seno del macrismo a la hora de discutir las políticas que se implementarían en la Ciudad. La inseguridad, la inflación y la desocupación señala que son los problemas que más acucian a todo el país, pero que toman características relevantes en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires.
- ¿En este año electoral, en qué espacio político lo podemos ubicar?
- Dentro del peronismo y en el espacio Unión Celeste y Blanco que conduce Francisco De Narváez;
- ¿Usted proviene del PRO, hasta hace unos meses integraba el bloque de esa fuerza?
- Eso hay que aclararlo. Un grupo de dirigentes peronistas ingresamos a las filas del PRO allá por el 2003. En el 2005, también ingresaron otros compañeros y en el 2007 en mi caso en particular, pero lo hicimos representando al peronismo porteño, nosotros nunca fuimos afiliados al PRO. Esta fuerza es un conjunto de partidos donde hay radicales, peronistas, demócratas; nosotros siempre fuimos en representación de lo que es el sector peronista porteño; nunca negamos nuestra identidad.
- ¿Cuáles fueron sus disidencias para abandonar el bloque del PRO?
- Fueron diferencias políticas. Esas diferencias las plantee en el lugar que corresponde, hablé con los máximos dirigentes del PRO y como esas diferencias no fueron salvadas en esas conversaciones di un paso al costado y conformé el bloque Unión Federal; pero siempre dentro de un marco de racionalidad y diálogo.
- ¿Las diferencias también tenían qué ver con la gestión macrista?
- La verdad que tenía que ver con todo. Las diferencias políticas englobaban la gestión, el rumbo político que estaba tomando el PRO, es decir tenía que ver con la política en general impulsada desde el Gobierno, para decirlo de una manera más sencilla.
- ¿Qué evaluación hace de la administración macrista?
- Es una gestión buena, donde hay muchas cosas que se hicieron bien y en donde hay otras que quedan por mejorar. Hay un muy buen trabajo en el área de transporte; hay un trabajo que entusiasma, excelente, que lleva adelante la ministra de Desarrollo Social María Eugenia Vidal, un área que está en forma permanente atendiendo a las personas que más necesitan, hay un trabajo importante en las villas; al igual que en el Ministerio de Espacio Público a cargo de Diego Santilli, que está realizando una muy buena gestión. Hay otros aspectos de la gestión que seguramente habrá que mejorar, es decir es una gestión buena, que desgraciadamente cuando se ganó la elección en el 2007 se creó una expectativa muy alta y hay muchos vecinos que piensan que esas expectativas no fueron cumplidas.
La sobreexposición de Mauricio Macri saltando un bache, es un ejemplo patético. Hoy cuando uno ve la gran cantidad de baches en la Ciudad -y no es que no se haya hecho nada- pareciera que no se solucionó el tema. Esa foto es como un estigma que refleja que no se cumplieron algunos compromisos para con la ciudadanía. Lo mismo ocurrió con los 10 kilómetros de subtes por año, hubo una expectativa muy alta y ello se volcó en las urnas y los vecinos piensan que no se cumplió con lo que se había prometido.
- ¿Usted lo ve a Macri como un buen administrador?
- Me parece que en algunos aspectos le falta tener un concepto mayor de lo que es la administración pública, todavía le falta recorrer un camino de experiencia, me parece que pudo haber sido un buen administrador de Boca Juniors. Se puede tener una buena experiencia en la conducción de una empresa privada como la que él tuvo a cargo, pero para mi gusto -desde lo político- todavía le falta experiencia. Me parece que ahí está flojo.
- ¿No está en condiciones para ser presidente?
- Ceo que esta experiencia le fue muy útil. Creo que estos cuatro años al frente de una gestión pública que no la tenía lo enriqueció en cuanto a experiencia. A partir de ello debería analizar cuales fueron los aciertos y cuales fueron los errores, y según las conclusiones a las que arribe, tomar la decisión de si se presenta o no como candidato a presidente y volcar allí toda esa experiencia.
- Su alejamiento del PRO ha causado sorpresa y más aún su papel de duro en varios temas contra el oficialismo, ¿cómo se explica?
- En primer lugar tengo muy buen diálogo con mis compañeros de banca en la Legislatura. Ellos conocían mi situación política y no les causó sorpresa mi alejamiento de la bancada macrista. Siempre he creído que la discusión hay que darla dentro del ámbito que corresponde, y yo siempre fijé mi posición política en el seno del espacio al cual pertenecía. En segundo lugar, quiero ser coherente con una línea de pensamiento en lo que tiene que ver en las votaciones que se dan en el recinto; y doy un ejemplo al respecto, estoy convencido que con las modificaciones que solicitamos al presidente de la Comisión de Presupuesto había que votar el Presupuesto y la ley Tarifaria y así lo hicimos. No actuamos políticamente haciendo zancadillas para perturbar la gestión en la Ciudad en un año electoral. Nuestra actitud es tratar de ser coherentes y analizamos muy bien cada propuesta.
- ¿Cómo ve a Macri como conductor de una fuerza política?
- Ahí la verdad es que tengo las mayores diferencias. Mi mayor diferencia está justamente sobre la conducción, de lo que para mí es un líder. A mi gusta que una persona me conduzca, que dé el debate sobre la política a implementar y yo la verdad que no encontré eso con Mauricio en todos estos años.
- ¿No está de acuerdo con el esquema de conducción que emplea Macri?
- Sinceramente no estoy de acuerdo con el esquema de conducción, a mi me gusta que un líder me conduzca, que haya reuniones, que se debata, que uno pueda discutir hacia dónde vamos; después obviamente, uno es orgánico y sabe que el líder es el que toma las decisiones, pero le doy un ejemplo concreto: yo soy además de un dirigente político, un dirigente sindical, habían conformado una mesa política de la Ciudad, pero nunca me invitaron en siete años, nunca participé en las discusiones; soy un dirigente que tiene la representación de más 25 mil trabajadores y esa exclusión fue uno de los temas que he planteado.
- ¿Por su pensamiento político se sintió discriminado?
- No, por pensamiento político no. Mi pensamiento político siempre fue muy respetado por los dirigentes del PRO, mi ideología peronista ha sido respetada, en ello quiero ser claro; lo que sí sentí es que no tuvieron en cuenta los aportes que yo podía hacer desde lo ideológico, político, experiencia sindical y ello no es un dato menor. Soy secretario general de un sindicato a nivel nacional, tenemos más de veinticinco mil afiliados al sindicato. Me parece que uno tiene que hacer una lectura de ello, y yo soy una persona que no voy a las reuniones a las cuales no me invitan; esto lo plantee y las cosas siguieron igual, entonces mi discusión fue en ese aspecto. Si usted me pregunta cuál fue mi mayor decepción en ese espacio político, debo serle sincero y responderle que fue la conducción y liderazgo de Mauricio Macri; no me sentí conducido por Macri, y dí el debate allí. No me he sentido contenido, esa es la única verdad.
- ¿Cuáles son los problemas más acuciantes en la Ciudad?
- Los problemas que requieren una pronta respuesta en la Ciudad es la inseguridad, la inflación y la desocupación; son problemas que afectan a todo el país, pero se manifiestan de manera relevante en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires.
Juego propio
- ¿Competirán con candidatos propios en las elecciones qué vienen?
- Vamos a tener candidatos propios en la Ciudad para jefe y vicejefe de Gobierno, para diputados nacionales, legisladores y también para comuneros.
- ¿Está previsto participar en algún frente?
- Por supuesto no tenemos ningún problema en conversar con otras fuerzas políticas, y si coinciden los programas y las políticas de Estado que los integran no tenemos ningún prurito en trabajar en conjunto con otros espacios; los programas están por sobre los nombres y no tenemos ningún tipo de prejuicios.
- ¿Cuál es el principal objetivo que se plantea en lo inmediato Unión Celeste y Blanco?
- Nosotros tenemos un solo objetivo, y es que Francisco De Narváez sea el próximo gobernador de la provincia de Buenos Aires, estamos caminando cada uno de los rincones de la Provincia en ese sentido. Los bonaerenses nos expresan cada vez que conversamos la necesidad de un cambio, que están cansados de vivir detrás de una reja y esto no es una frase, es una manifestación de los habitantes de la Provincia.
- ¿A qué candidato presidencial acompañarán?
- En el tema de las candidaturas presidenciales somos muy respetuosos, y la tiene que resolver los propios candidatos, no vamos a tener ingerencia. Una vez que ellos decidan sus candidaturas, recién allí resolveremos análisis mediante y según los programas que propongan para la Provincia tomaremos una decisión. No nos interesan los nombres, sí las propuestas que esgriman para los ciudadanos bonaerenses.