En vísperas de la beatificación del Papa desaparecido, el legislador resaltó el legado del mismo.
“Frente a la beatificación de Juan Pablo II quiero expresarle a la comunidad católica argentina mi admiración por su legado de compromiso ético y social”, manifestó el diputado nacional Francisco de Narváez.
“Su largo papado es una referencia ineludible del siglo XX y los comienzos del XXI, no sólo por su defensa de la dignidad de la persona y los derechos humanos, sino también por su contribución a la consolidación de las democracias y a la buena convivencia entre religiones”, agregó De Narváez.
En una declaración pública, el precandidato a gobernador bonaerense sostuvo que “Juan Pablo II fue un ejemplo de entrega y compromiso con el prójimo. Su trabajo ha sido inspirador para millones de personas en todo el mundo. Este paso de su beatificación permitirá que las futuras generaciones puedan conocer y valorar su vida y sus obras en bien de la humanidad”.