Patricia Bullrich la emprendió contra el jefe de Gabinete, por las declaraciones hechas el día anterior a la inauguración de la Feria del Libro en contra del filósofo Fernando Savater.
“Habiendo tomado conocimiento de posibles violaciones a la Ley N° 23.592 (actos discriminatorios) por parte del jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, realizo la presente denuncia a fin de que el organismo a su cargo tome la intervención de ley que le corresponda”. Así reza la presentación realizada ante el INADI por la diputada Patricia Bullrich contra el funcionario nacional.
La historia se inicia el 21 de abril, cuando el jefe de Gabinete efectuó declaraciones radiales contra el escritor y filósofo español Fernando Savater, cuyas expresiones habían disparado la ira de Aníbal Fernández, quien manifestó que “el escritor dice ‘estupideces’” que le hacían sentir “vergüenza ajena”, y que no podía opinar “por ser extranjero”.
Bullrich recuerda que además, lo conminó, en un lenguaje alejado de todo academicismo y en un tono vulgar: “Cerrá el pico, papi. Metete en lo tuyo y andá a opinar a España”.
“Recordemos que, además de destacado intelectual y pensador, Savater es uno de los analistas políticos más reconocidos de habla hispana”, remarca la diputada Bullrich en su presentación.
“Tomando en cuenta la definición que la Real Academia Española, que en su Diccionario de la Lengua Española ofrece de la palabra xenofobia, considerándola como “el odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros”, es que Bullrich procede a denunciar a Aníbal Fernández por sus expresiones “xenófobas y violentas”.
Recuerda la diputada que la Ley 23.592, en su artículo 1, sanciona a ‘quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional. A los efectos del presente artículo se considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos”.
“A su vez -continuó argumentando Bullrich-, el artículo 20 de la Constitución Nacional, establece que “los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano”, por lo que tales dichos evidencian a juicio de la diputada “un visible contenido xenófobo y violento, tendiente a lesionar la dignidad humana de tan ilustre visitante. Las manifestaciones de Fernández contienen graves expresiones que revelan aborrecimiento y repugnancia al extranjero, mientras que incitan a la persecución, el odio y la discriminación contra el escritor a causa de su nacionalidad. Esto nos remite y nos actualiza las peores prácticas de aquella famosa organización creada en Estados Unidos de
Norteamérica en el siglo XIX denominada Ku Klux Klan, que promovía la xenofobia y el racismo. Dichas experiencias, utilizadas a su vez por sistemas políticos autoritarios y antidemocráticos, ya las creíamos definitivamente enterradas en el pasado, pero vuelven a salir a la luz en boca de este alto funcionario del Gobierno nacional”.
Bullrich sostiene que “estas declaraciones del jefe de Gabinete descalificando al escritor español, además de no corresponder a la jerarquía del cargo institucional que ocupa, ofenden a un ilustre visitante extranjero, atentan contra la libertad individual que gozan las personas que pisan el suelo argentino e infringen una ley de la Nación. Además, lesionan el pilar fundamental de todo derecho humano y laceran un componente fundamental de la sociedad que es sinónimo de madurez institucional, tal como es el respeto a la dignidad humana”.
Recuerda la diputada que la vicepresidenta del INADI, María Rachid, afirmó en una ocasión que “es muy importante que como sociedad tomemos conciencia sobre la necesidad de erradicar la discriminación que muchas veces aparece en nuestra forma de comunicarnos”. En este sentido, la diputada de la Coalición Cívica considera que “las personas con alta exposición pública deben entender que su responsabilidad es aún mayor, ya que sus dichos son escuchados por millones de personas, que muchas veces los toman como ejemplo. Los insultos discriminatorios no sólo agravian al insultado sino a todo un sector de la sociedad. Generan dolor y violencia, y es por eso que necesitamos trabajar estos temas para ser más justos y respetuosos como sociedad”.