Oriunda de Morón, la diputada Margarita Stolbizer se hizo eco de una nueva paralización de la línea Sarmiento de trenes y advirtió que “venir al centro de la Ciudad de Buenos Aires desde Haedo, Ramos Mejía y Ciudadela fue un caos esta mañana”. Aseguró que “el problema del transporte afecta el bolsillo y la calidad de vida de la gente y de los trabajadores”.
“Está claro que el secretario de Transporte Schiavi hace mucho que no toma un tren, y que tampoco entiende lo que implica un sistema de transporte en cuanto al desarrollo de la vida de las personas”, sostuvo la líder del GEN, Margarita Stolbizer, que también la emprendió contra su antecesor, Ricardo Jaime, quien a su juicio “no sólo no lo entendi,ó sino que se dedicó a su propio desarrollo patrimonial. Es un área totalmente postergada por el Gobierno nacional”.
Para la titular del bloque de diputados nacionales del GEN, “las victimas principales son los usuarios y los trabajadores y toda la responsabilidad es del Gobierno”. Se refería al caos que resultó este lunes, como tantas otras, viajar a la ciudad de Buenos Aires en horario pico desde el conurbano bonaerense al centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Claro que, además, hubo serios incidentes en las estaciones de Haedo, Ramos Mejía y Ciudadela, con varias formaciones quemadas.
“La corrupción y el enriquecimiento de Jaime son proporcionales al problema y los daños”, dijo Stolbizer, para agregar luego que: “Si el Gobierno hubiera controlado que las empresas inviertan en el mantenimiento y renovación de la infraestructura ferroviaria, evitando la corrupción de sus funcionarios, hoy podríamos tener un mejor servicio de trenes”.
Puntualizó además que “la política de subsidios del kirchnerismo ha sido nefasta para los que toman el tren todos los días para ir a sus trabajos, no se cuida al usuario ni a los trabajadores y los recursos públicos van a parar a los grupos económicos y funcionarios inescrupulosos”.
Stolbizer pidió a la Justicia que intervenga y actúe rápidamente para buscar el origen del problema y tomar las medidas necesarias que eviten la continuidad de esta desidia en el sistema de transporte argentino, que viene generando inconvenientes, caos, pérdidas económicas y también accidentes fatales.