Le pone garra a la campaña el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman, pero las encuestas todavía no le son del todo favorables. A lo sumo, conseguirá entrar como legislador porteño -en su doble rol de candidato a jefe de Gobierno y a diputado-, como ya anticipó Parlamentario en ediciones pasadas, pero bien lejos quedará […]
Le pone garra a la campaña el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman, pero las encuestas todavía no le son del todo favorables. A lo sumo, conseguirá entrar como legislador porteño -en su doble rol de candidato a jefe de Gobierno y a diputado-, como ya anticipó Parlamentario en ediciones pasadas, pero bien lejos quedará aquella elección en la que terció entre los primeros, aunque igual se quedó fuera del balotaje.
El primero en tenerlo claro debería ser el propio ex jefe de Gobierno, habida cuenta de los datos que le aporta un método bien casero pero efectivo. Sucede que Telerman se compró una máquina para hacer encuestas telefónicas, que le permite realizar sondeos permanentes que lo mantienen informado sobre su intención de voto. La máquina -que no es barata- realiza llamados telefónicos a zonas previamente delimitadas y sus datos son convenientemente procesados y archivados para el análisis de su dueño.