Ante la gran polémica generada en torno al hasta ahora fallido debate entre candidatos, la senadora de la Coalición Cívica quiere establecer reglas básicas para que en vísperas de cada elección los postulantes estén obligados a confrontar públicamente ideas.
A instancias de la candidata a jefa de Gobierno María Eugenia Estenssoro y ante el desacuerdo de algunos candidatos sobre la realización de un debate televisivo, la Coalición Cívica presentó un proyecto de ley para reglamentar esta herramienta de la democracia para que los candidatos a jefes de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hagan públicas sus propuestas.
Al respecto, Estenssoro señaló que “todos los candidatos tienen que estar obligados a debatir por ley. Institucionalizar el debate significa que ni Macri ni la presidenta puedan rehuir a rendir cuentas y presentar públicamente sus propuestas” y añadió que “vamos a presentar un proyecto igual para la Nación”.
“Democratizar el debate no significa hacer un debate en un canal de noticias y otro en la universidad pública”, destacó.
Estenssoro expresó que “el debate de ideas y proyectos no debiera ser optativo o a gusto y piaccere de los candidatos. Es, en realidad, una institución constitutiva y esencial de la democracia, porque permite el control por parte de los ciudadanos y la rendición de cuentas posterior por parte de los gobernantes”.
“Los votantes tienen derecho a conocer las propuestas y las ideas de todas las candidatas y los candidatos. Y este derecho no es ni más ni menos que el de garantizar la información sobre la oferta electoral”, agregó.
“El debate es la forma de democratizar la información, y permitir la construcción de opiniones para que los electores tomen decisiones deliberadas”, concluyó.
El proyecto establece la obligatoriedad de los candidatos oficializados para jefes de gobierno y quienes encabezan las listas de legisladores porteños a participar de, como mínimo, dos debates en el ámbito de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Asimismo, instituye que los medios de comunicación audiovisuales, radiales y electrónicos podrán tomar gratuitamente la señal televisiva y sonora emitida en directo, o grabarla para su retrasmisión.