El féretro partió desde el Congreso de la Nación a las 15, con el acompañamiento de sus correligionarios que entonaron a viva voz la marcha radical.
Una multitud de personas despidieron este martes los restos de Florentina Gómez Miranda, que fueron velados en el Salón de Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados. Tras el velatorio, fueron trasladados al cementerio Jardín de Paz en Pilar.
La emblemática dirigente radical falleció este lunes a los 99 años en el Centro de Diagnóstico Médico, a las 16.45, acompañada de sus más íntimos.
Los restos fueron despedidos por el presidente del Comité de la Unión Cívica Radical Ernesto Sanz, los presidentes de ambas Cámaras, Gerardo Morales y Ricardo Gil Lavedra, el titular del Comité Capital de la UCR, Carlos Mas Vélez, y las diputadas radicales Silvana Giudici y María Luisa Storani.
Además, estuvieron presentes el senador socialista Rubén Giustiniani, la jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carmen Argibay, Norma Alegrone, compañera de bancada de Florentina Gómez en 1983, y numerosos correligionarios. Asistió también en representación del oficialismo el jefe de la bancada del FpV, Agustín Rossi.
El titular de la bancada radical de Diputados, Ricardo Gil Lavedra, dijo tener “sentimientos encontrados: por un lado, el pesar, el dolor que significa la pérdida de su vida; pero, por otro, la alegría y la esperanza que es tener a Florentina Gómez Miranda como un ejemplo o espejo donde todos los países necesitan reflejarse”.
“Una nación necesita vivir permanentemente con sus recuerdos, con sus mitos, con sus héroes, y Florentina Gómez Miranda es una de las heroínas civiles”, agregó. Gil Lavedra afirmó: “Su lucha infatigable por los derechos de la mujer, su lucha incansable por la educación y la escuela pública ha sido un camino por el cual todos podemos transitar y en el cual ella, con sus enseñanzas permanentes, nos iba conduciendo de la mano”.
“Por lo tanto, creemos que hoy no solamente estamos despidiendo a Florentina Gómez Miranda sino que, también, nos estamos encontrando con una referencia obligada y le estamos agradeciendo todo lo que ha hecho por millones de mujeres y de hombres”, destacó Gil Lavedra.
Por su parte, la diputada nacional Elsa Álvarez (UCR Santa Cruz) expresó su pesar por el fallecimiento de la dirigente histórica del radicalismo, Florentina Gómez Miranda, y dijo que “Florentina murió como vivió, luchando por los derechos de la mujer, dedicó su existencia a la militancia, a la docencia y a la decencia…”.
“Aún después de terminar su mandato como diputada nacional, Florentina siguió promoviendo y participando de todos los debates y, aunque soportó presiones, privilegió sus ideas y sus principios, ampliando derechos a la sociedad en su conjunto”, reconoció Álvarez.
Cerraron la lista de oradores fueron Ricardo Alfonsín y Aurora Padula, quien fuera concejal por Capital Federal y amiga de Florentina.
“La democracia ha perdido una militante y ha ganado una referencia ética, que lejos de ser una leyenda es un ejemplo. Soportó presiones y privilegió sus convicciones; instaló temas, dio los debates y extendió derechos a la sociedad”, sostuvo el titular de la UCR, Ernesto Sanz, al evocar a la ex diputada nacional.
“Cuando hacemos referencia a la recuperación democrática de los 80, a menudo hablamos de las conquistas sociales que supusieron la patria potestad compartida, el divorcio vincular y la igualdad ciudadana del hombre y la mujer; sin dudas al referirnos a esas conquistas estamos aludiendo a Florentina”, resaltó el líder radical.
A su vez, el vicepresidente de la UCR, Angel Rozas, manifestó su profundo pesar por el fallecimiento de Florentina Gómez Miranda y recordó “a sus 99 años nos acompañaba sin descanso a todos los radicales con su esfuerzo militante”. “Florentina seguira guiando con su ejemplo el camino de la mujer argentina por la igualdad de derechos y de la educación del pueblo como prioridad nacional”, concluyó el ex gobernador del Chaco.
La doctora Carmen Argibay, jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, fue la encargada de abrir la lista de oradores, que también contó con la presencia de Norma Alegrone, compañera de bancada de Florentina Gómez en 1983.
“Me cuesta decirle adiós a Florentina, que era una amiga”, expresó Argibay. La jueza consideró que Florentina era una “maestra modelo” y en este sentido declaró que “como mujer hemos perdido un referente”.
”Hemos tenido a Florentina como ícono y como modelo”, resumió Argibay.
El candidato presidencia del radicalismo en la alianza UDESO, Ricardo Alfonsín, destacó que Florentina "se ganó el cariño de todos los que tenemos afecto por la cosa pública".
"Es una referencia conceptual, una referencia ética, una referencia política", aseguró Alfonsín sobre la dirigente fallecida, quien señaló que "sacrificó sus intereses puramente personales por el interés general. Eso es lo que hace un político de raza".
A su vez, el senador socialista Rubén Giustiniani comparó la desaparición física de Gómez Miranda con la de la socialista Alicia Moreau de Justo, una mujer que actuaba también "según sus fuertes convicciones e ideas", dijo.
Por su parte, Norma Alegrone remarcó “la tarea realizada en tiempos difíciles por la lucha por las leyes a favor de la mujer” y además resaltó que “nos dejó como otros grandes del radicalismo como Hipólito Yrigoyen y Arturo Illia quienes se fueron sin riqueza”.
En esta línea, Alegrone recordó que Florentina Gómez donó su departamento del barrio San Cristobal para que sea la Casa de las Mujeres Radicales.
En tanto, la diputada nacional María Luisa Storani manifestó su tristeza por el fallecimiento de Florentina, y expresó que “la democracia ha perdido una militante, pero ha ganado una referente ética, ejemplo por sus convicciones en la lucha por los Derechos Humanos y especialmente los Derechos de las mujeres, impulsó el debate sobre temas donde se extendían los derechos, que nos cambiaron la vida a los argentinos, y lo hizo en una época donde soporto presiones de todo tipo y siempre enfrentaba los desafíos con convicción”.
“Por iniciativa de Florentina se creó la Comisión de Familia, Mujer y Minoridad de la Cámara de Diputados de la Nación, y fue autora de mas de 150 proyectos legislativos, recordó Storani.
“Florentina es ejemplo de lucha por la Democracia junto a Raúl Alfonsín, quien ya hablaba en sus discursos sobre los derechos que nos faltaban, por eso se toma la decisión política de impulsar debates que hoy son Ley como Patria Potestad Compartida; Divorcio Vincular; pensión para el viudo; pensión para la concubina; igualdad para los hijos extramatrimoniales; uso del apellido de soltera para las mujeres casadas, entre otros. Docente por vocación, abogada por elección, política por pasión, era su definición de sí misma”, concluyó Storani.
Larga trayectoria
Militante de tiempo completo, defendió derechos y actúo siempre de acuerdo a sus convicciones. “A mis años sólo he defendido mis derechos y he cumplido con mis deberes”, expresaba quien fuera diputada nacional e incansable luchadora por los derechos de la mujer, los derechos civiles y de las minorías desde su militancia en la UCR, que comenzó en los cuarenta y no se detuvo jamás.
Maestra, e hija de maestros, nació el 14 de febrero de 1912, en Olavarría, provincia de Buenos Aires, y se recibió de Abogada en la Universidad Nacional de La Plata.
En 1946 se afilió a la Unión Cívica Radical permaneciendo en sus filas como militante activa hasta sus últimas horas. Todos los sectores del Partido le han reconocido su coherencia, lucha permanente y sus condiciones de mujer íntegra, perseverante y valiente.
Llegó al Congreso de la Nación, junto con la democracia recuperada en 1983, ejerciendo su mandato de Diputada Nacional durante dos períodos (1983/1987 y 1987/1991). En la Cámara baja fue autoridad de la Comisión de Familia, Mujer y Minoridad, desde donde trabajó fuertemente por la ley de divorcio vincular, la patria potestad compartida, la pensión a la concubina, la igualdad de los hijos extramatrimoniales y el derecho de las mujeres de seguir usando el apellido de soltera luego de casada. Fue artífice del cupo femenino en la boletas electorales e impulsora la despenalización del aborto.
En el radicalismo fue varias veces delegada al Comité Nacional donde ocupó el cargo de secretaria de la Mujer. También integró la Convención Nacional. En Cevallos 905 dirigía el ateneo de su barrio, llamado Margarita Malharro de Torres, en honor a su amiga mendocina y compañera de tantas luchas.
Multipremiada y reconocida por sus acciones y posiciones políticas, en 2008 recibió el premio KONEX a la trayectoria. El año pasado fue declarada Ciudadana ilustre de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, recibió el título Honoris Causa de UNLP.
Vivía en el porteño barrio de San Cristobal, acompañada de su perro Pity y con sus incansables asistentes Mariel, Irma, Delfina y Anita. Estuvo casada, pero no tuvo hijos.
Últimamente se había entusiasmado con las tecnologías de la comunicación. Interactuaba en su cuenta de Facebook florentinagomezmiranda con casi 5000 amigos.
Fue abogada, pero ella quería ser odontóloga. Cuando trabajaba como maestra rural en la zona de Olavaria, sentía como propios los dolores en encías y dientes de sus pequeños alumnos. Se propuso entonces estudiar odontología y a eso fue a la ciudad de La Plata. Lamentablemente, la imposibilidad de cursar libre y poder continuar trabajando la llevó hasta la Facultad de Derecho.
En la segunda Presidencia de Hipólito Irigoyen (1928-1930), fue el propio Primer Mandatario quien le comunicó sobre su cargo docente en la Capital. Uno de los días que el radical disponía del saludo al pueblo en Casa de Gobierno, Florentina –recién recibida de Maestra Normal Nacional- junto a su madre pasaron a conocerlo, notificándose entonces de la designación.
Durante el gobierno de Arturo Illia, presidió la Comisión de Alquileres, desde donde defendió los derechos de las personas sin casa.
En 1954, su ferviente militancia radical la dejó sin trabajo. El Presidente Juan Domingo Perón la cesanteó en el cargo de maestra.
Por su fuerte compromiso con los derechos humanos, durante la dictadura y desde la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA) impulsó innumerables habeas hábeas en reclamo de desaparecidos.