"No vendría mal", dijo la candidata presidencial, tras aclarar que llora y se cura sola. Justificó su decisión de no armar alianzas.
En vísperas de su cierre de campaña, la diputada nacional y candidata presidencial de la Coalición Cívica justificó su decisión de que su fuerza concurriera en soledad a esta elección, al señalar que "no se pueden hacer rejuntados".
Igual no se hubiera ganado de esa manera, dijo, y señaló que eso "implicaría renunciar a los principios".
Carrió sigue haciendo campaña en favor de sus candidatos a legisladores y dijo al respecto que "lloro sola y me curo sola, pero no vendría mal una caricia".
Carrió renovó sus críticas al kirchnerismo y advirtió que es "una fiesta de dinero que habrá que pagar". Aclaró además que "si fundáramos una sociedad de valores de respeto, donde los importantes no sean los (Guillermo) Moreno, los (Julio) Grondona, los (Hugo) Moyano y los (Carlos) Kunkel, tendríamos prosperidad y seríamos dignos".
Criticó nuevamente al gobernador santafesino Hermes Binner, al llamar a "no votar por un hombre que parece serio y con gestión", advirtiendo que desde el FAP "le van a garantizar la reforma constitucional" al oficialismo para avanzar en una eventual "reelección indefinida" de la presidenta Cristina Fernández. "La gente tiene que saber que Binner perdió en Santa Fe la Legislatura por muchos votos y está obligado a negociar con el kirchnerismo", dijo.