La diputada Patricia Bullrich completó la última semana su Objetivo IR número 100, una original forma de relacionarse con la gente que consiste en desayunos en bares, talleres mecánicos, o casas particulares donde los livings se convierten en improvisados auditorios. Esos encuentros coordinados por la doctora Marilú González Estevarena buscan crear un clima de intimidad […]
La diputada Patricia Bullrich completó la última semana su Objetivo IR número 100, una original forma de relacionarse con la gente que consiste en desayunos en bares, talleres mecánicos, o casas particulares donde los livings se convierten en improvisados auditorios. Esos encuentros coordinados por la doctora Marilú González Estevarena buscan crear un clima de intimidad y un diálogo descontracturado para que la gente se anime a indagar profundamente sobre los problemas, las esperanzas y frustraciones. Las reuniones son convocadas por alguna persona que se compromete a invitar a amigos, compañeros del trabajo, grupos de familia o sus círculos de relaciones, para hablar de política.
¿Porque no se unió la oposición?; ¿Hacia el futuro van a seguir divididos?; ¿Porque en el Congreso trabajan juntos y no lo hacen en política?; ¿Ahora podrán unirse?; ¿Habrá reforma constitucional?; ¿La podrán frenar?; ¿Y en seguridad qué hacemos?; ¿Qué pasa con los subsidios?, ¿Y con los planes trabajar qué pasa?, son algunas de las preguntas que se repiten en esta experiencia que ya llegó al centenar de encuentros y que la diputada de Unión por Todos define como “magnífica”.