La segunda vuelta electoral, que rige desde 1995, nunca fue aplicada en comicios presidenciales. Con las pocas chances de que esto suceda con las elecciones del domingo, el estreno del balotaje podría postergarse por quinta vez, a pesar de la experiencia de 2003, cuando Carlos Menem renunció, lo que proclamó presidente a Néstor Kirchner.
La distancia de 38 puntos entre el binomio oficialista Cristina Fernández-Amado Boudou y la dupla que resultó segunda en las primarias del 14 de agosto, Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga, vuelve muy poco probable que cualquier fuerza de oposición se convierta en un rival con chances de ir al balotaje.
Lo cierto es que, desde que la Constitución reformada entró en vigencia en 1995, se realizaron cuatro elecciones de renovación de presidente y en sólo una oportunidad, en 2003, se planteó la eventualidad de una segunda vuelta, pero no llegó a concretarse por la renuncia de Carlos Menem, lo que consagró presidente a Néstor Kirchner.
Cabe aclarar que el sistema electoral argentino prevé una segunda vuelta electoral para el caso que una fórmula presidencial no obtenga el 45 por ciento de los votos, o el 40 más 10 de diferencia respecto del segundo, pero nunca llegó a aplicarse en ninguno de los cuatro turnos en que se renovó la máxima conducción política nacional.
En las elecciones del 27 de abril de 2003, Carlos Menem y Néstor Kirchner resultaron los dos más votados, con el 24,45 y el 22,24 por ciento, respectivamente, por lo que se hacía necesaria una segunda votación nacional, pero el riojano renunció.
En las restantes elecciones presidenciales desde 1995, los postulantes superaron con holgura los porcentajes exigidos por la Constitución: en 1995, Menem fue reelegido con el 49,94 por ciento, Fernando De la Rúa en 1999 con el 48,37 y Cristina Fernández en 2007, con el 45,29.
Otras experiencias significativas de segunda vuelta electoral se produjeron en la Capital Federal y en Tierra del Fuego, pero con una diferencia fundamental respecto de la nacional, en ambos casos el requisito de votos exigidos para triunfar en primera vuelta es del 50 por ciento.
En el distrito porteño hubo balotaje en 2003, en 2007 y en 2011. En el primero, Aníbal Ibarra-Jorge Telerman ganaron en segunda instancia a Mauricio Macri-Horacio Rodríguez Larreta, por 53,4 a 46,5, tras haber perdido la primera por 37,5 / 33,5. En 2007, Macri-Gabriela Michetti accedieron al gobierno tras derrotar a Daniel Filmus-Carlos Heller 45,7 / 23,7 en primera vuelta, y 60,9 / 39 en segunda. En 2011, Macri obtuvo 46,13 en primera vuelta y fue reelegido con el 64,27 en segunda, contra Filmus-Carlos Tomada, que tuvieron el 27,3 y el 35,7.
Los comicios de Tierra de Fuego tienen una historia más curiosa. En las cuatro oportunidades en que hubo elecciones de gobernador y vice desde 1999, ganaron siempre en el balotaje los que habían salido segundos en las primeras vueltas. Así llegaron al Ejecutivo fueguino Carlos Manfredotti (1999), Mario Colazzo (2003) y Fabiana Ríos (2007 y 2011).