Tratando de llevar agua para su molino, el jefe de Gobierno sugirió que el de este domingo será “el más alto de la historia”.
Fiel a su estilo y sus cábalas, el jefe de Gobierno porteño concurrió a votar este domingo después de desayunar en el café Tortoni con su equipo y el primer candidato de la lista del Pro en la Ciudad de Buenos Aires, Federico Pinedo.
Al ingresar al lugar, Mauricio Macri expresó ante la gente su preocupación por la fragmentación operada en el seno de la oposición este domingo, y no perdió oportunidad para lamentar que su llamado hecho en abril para buscar estrategias comunes no haya tenido eco.
Según dijo, ese pedido obedecía a la sensación de que la mayoría quería un cambio, pero en realidad “vino la fragmentación”.
Macri votó en la Universidad CAECE, ubicada en avenida de Mayo al 900, donde llamó a “utilizar la energía en no confrontar ni en dividir, sino en resolver la cantidad de problemas que todavía tenemos para producir más y así darle más trabajo a nuestra gente. La Argentina va a andar bien”.
“La Argentina sin debate no crece. La diferencias son una enorme oportunidad para poder aprender el uno del otro y poder construir a partir de ese debate”, señaló cuando se le preguntó sobre el futuro Congreso. Al respecto señaló que “cuando ese debate no existe, repetimos los errores. Es muy importante que haya pluralidad en el Congreso y que la gente lo tenga en cuenta a la hora de elegir los diputados”.
Macri pronosticó mucho corte de boleta, “el más alto de la historia”, anticipó, para abogar luego por un trabajo conjunto con la Nación, “para que la gente tenga alternativas para vivir mejor”.