Igual que en las primarias, el FpV se impuso con amplitud en la Ciudad de Buenos Aires, donde el Pro consiguió tres legisladores, repitiéndose el cuadro de las primarias.
No tuvo éxito Mauricio Macri en su prédica en favor del corte de boleta. En rigor, el macrismo repitió casi la misma cantidad de votos que en las primarias, consiguiendo tres lugares en la futura Cámara baja.
Había doce bancas en juego, e igual que en las primarias al Frente para la Victoria le correspondieron cinco. El Pro, que el 14 de agosto hubiera conseguido tres, ahora logró la misma cantidad. El Frente Amplio y Progresista obtuvo dos, en tanto que Unión para el Desarrollo Social, igual que la Coalición Civica, Compromiso Federal y Unión Popular conseguían una banca cada uno.
Ingresarán por el Frente para la Victoria Roberto Feletti, María del Carmen Bianchi, Andrés Larroque, Juan Carlos Junio y Mara Brawer.
Por el PRO conseguía renovar su mandato el jefe de la bancada de diputados nacionales, Federico Pinedo, y sumaban otros dos diputados: Cornelia Schmidt-Liermann y Pablo Tonelli.
El Frente Amplio y Progresista, lograban renovar sus mandatos los diputados nacionales Claudio Lozano y Roy Cortina, mientras que por la UDESO conquistaba un lugar en la Cámara baja el ex fiscal de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido, y, en nombre de la Coalición Cívica, renovaba su mandato Patricia Bullrich.