Por Daniel Edgardo Asef
Fuerza, coraje, decisión… Cuántas virtudes podemos reconocer en Néstor Kirchner. El amor por la Argentina y su pueblo, la huella mayúscula de su pasión política.
Los destellos de su militancia, su vocación inquebrantable por la justicia social quedan como legado. Herencia incuestionable de una Patria dignificada. Hombres y mujeres que, a través de él, recuperaron el orgullo de sentirse argentinos.
Esa voluntad pétrea, ese afán de construir una realidad sobre cimientos de esperanza colectiva, transformaron nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra forma de ver la política. Devolvieron el respeto y la confianza hacia el gobernante.
Néstor Kirchner, realizador y motivador. Primer soldado en las luchas y reivindicaciones del pueblo, de los olvidados. Todo energía, todo compromiso.
Nuestro compañero, transformado en eterna bandera y símbolo inmortal de todos los valores que nos elevan más allá del tiempo.
Gratitud y homenaje permanente a su trascendente personalidad y obra.
Daniel Edgardo Asef es diputado nacional